La Dirección General de la Guardia Civil realiza una prueba de embarazo a las mujeres que pretenden acceder al Cuerpo para “garantizar su salud”

AUGC muestra su rechazo a esta práctica y la considera una intromisión al derecho de la intimidad de las aspirantes. Otra muestra más de los cambios urgentes que necesita la Guardia Civil para adaptarse a los nuevos tiempos

Actualidad

Pruebas de embarazo a mujeres en el ingreso a la Guardia Civil.

La semana pasada AUGC tenía conocimiento de que a las mujeres que opositan a la escala de Cabos y Guardias de la Guardia Civil en la prueba médica consistente en análisis de sangre y orina se busca la existencia de embarazo.

Por lo que solicitamos explicaciones urgentes a la Subdirección General de Personal de la DGGC para que nos explicara el motivo “médico” que pudiera existir para querer conocer este estado en las mujeres que opositan. En las condiciones de ingreso no aparece este motivo como excluyente, según consta en las relacionadas del anexo I del cuadro médico de la Orden PCI /155 /2019 de 19 de febrero.

La contestación dada por el Mando de Personal fue la siguiente:

“En el pliego de prescripciones técnicas para la contratación de un servicio para la realización de analíticas y pruebas a los aspirantes de ingreso a la Escala de Cabos y Guardias del Cuerpo de la Guardia Civil convocatoria año 2023, se ha incluido la analítica programada para determinar en sangre y orina determinados valores.

Entre las pruebas descritas, se encuentra la de test de embarazo. Esta prueba está habilitada para que el personal médico ginecológico, en su exploración, en el supuesto que así lo considerase necesario, pudiera solicitar la realización de la prueba para garantizar el estado de salud de la aspirante y, en caso de dar positivo, asegurar la protección normativa existente de aplicación a aquellas aspirantes que en el proceso selectivo pudieran estar embarazadas.

Además, la prueba está a disposición de las aspirantes que, a iniciativa propia, pudieran solicitarla por sospechas o dudas de poder estar embarazada 

En todo caso, no está previsto su uso generalizado y, en ningún caso, podría suponer una causa de exclusión para la superación del proceso selectivo, más en contrario, serviría para la activación de las medidas de protección de su situación de embarazo en el caso que así se confirmase.”

En AUGC consideramos que esta es una grave intromisión en la vida privada de las mujeres que opositan, una muestra más del exceso de control y comportamiento paternalista que impera en la mentalidad de quienes están al frente de la Guardia Civil.

Una institución que adolece del establecimiento de unas relaciones laborales modernas y adaptadas al siglo XXI.

Desde AUGC, nos posicionamos en contra de esta prueba que solo compete a la mujer para conocer su estado y tomar sus propias decisiones. ¿Qué poder se otorga el Mando de Personal para llevar a cabo la realización de una prueba no recogida como requisito de ingreso en la Guardia Civil? ¿Cómo puede la Dirección General de la Guardia Civil determinar que la prueba de embarazo a las mujeres que opositan se hará cuando “el personal médico ginecológico lo considere oportuno”?

En la sociedad en la que vivimos es muy fácil adquirir un test de embarazo, las mujeres que se presentan a la oposición son adultas y no vemos la necesidad de que la Dirección General de la Guardia Civil los ofrezca como si las mujeres desconocieran su propio estado.

Además, si se trata de aplicar la normativa en vigor que ampara la protección a la maternidad, ¿la Guardia Civil hará test durante todo el periodo académico, o durante toda la carrera profesional de las mujeres en la Guardia Civil?

¿Hasta dónde se va a inmiscuir la Guardia Civil en la vida privada de las mujeres de este colectivo si ya lo intenta cuando aún no pertenecen a él?

AUGC solicita la retirada inmediata de la prueba de embarazo, que sea eliminada de las pruebas médicas en la convocatoria de ingreso de ingreso a la Escala de Cabos y Guardias del Cuerpo de la Guardia Civil y que este tipo de acciones, que ponen en evidencia las deficitarias políticas de personal en la Guardia Civil, tengan consecuencias.