La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) participó el pasado 22 de octubre en la segunda sesión del grupo de trabajo sobre el proyecto de orden ministerial que regulará la detección de consumos perjudiciales de alcohol y drogas en la Guardia Civil. Se revisaron más de medio centenar de observaciones de las asociaciones profesionales y el texto ha mejorado, aunque sigue abierto y lejos de su redacción final.

Lo que se ha conseguido

La Administración ha aceptado varios cambios: los controles inmediatos solo podrán activarse en los supuestos expresamente previstos, la prueba se realizará al inicio del servicio, la Agrupación de Tráfico deja de ser el ejecutor general de las pruebas y se refuerzan las garantías en las exenciones y en la comunicación de resultados, que se limitará a la aptitud o no aptitud. Además, la Dirección General estudia incluir un circuito sanitario específico para quien tenga una adicción, una propuesta defendida por AUGC para que prime la recuperación frente a la sanción.

Lo que falta por corregir

El principal escollo es la posibilidad de realizar pruebas fuera de servicio por afectar a la “imagen del Cuerpo”. AUGC sostiene que una orden ministerial no puede ir más allá del Real Decreto 67/2026, que vincula las pruebas al servicio, y recuerda que la imagen institucional ya está protegida por el régimen disciplinario.

“Una norma de rango inferior no puede ir más allá de lo que permite la norma que la habilita. Si quieren regular el tiempo libre, tendrán que cambiar el Real Decreto”,

Señaló Eugenio Nemiña, secretario jurídico de AUGC.

La asociación reclama también que los positivos en controles preventivos no tengan proyección disciplinaria, que los datos sanitarios no se trasladen a expedientes sancionadores, que los planes de prevención tengan plazos y contenidos concretos y que se revise el coste de la prueba de contraste.

Se sigue trabajando

El texto no es definitivo. La Administración ha renunciado a llevarlo a la Comisión de Normativa de noviembre y al Pleno del Consejo de diciembre. Las asociaciones recibirán una nueva versión para presentar alegaciones y se celebrará otro grupo de trabajo a finales de año o principios del próximo, con la previsión de que la norma llegue al Pleno de marzo.

AUGC seguirá trabajando para que la norma sea preventiva, garantista y respetuosa con la vida privada de los guardias civiles.