AUGC acudió el pasado 29 de septiembre a una nueva sesión del grupo de trabajo de especialidades en la Dirección General. Sobre la mesa, cuatro materias: la especialidad de Tecnologías de la Información y las órdenes de Montaña, Agrupación de Reserva y Seguridad y Actividades Subacuáticas. Las observaciones pueden presentarse hasta el 13 de octubre.
Tecnologías de la Información: qué quiere cambiar la Dirección General
La norma afectada es la Orden General 32/2021, que regula la especialidad de Tecnologías de la Información y la Jefatura de Servicios Técnicos.
El punto de partida es un problema de plantilla. Hay vacantes de oficial en la modalidad de Dirección TIC que se quedan sin ocupar, y la Dirección General lo explica por los requisitos de entrada. Hoy solo se llega a esa modalidad por dos caminos:
Un título universitario de grado del ámbito tecnológico.
La formación que imparte el Ministerio de Defensa, en informática militar o en telecomunicaciones y guerra electrónica.
Para ampliar el número de candidatos, la Dirección General baraja dos cambios:
Poner en marcha una formación propia de dirección de la especialidad, que se cursaría en el Centro de Perfeccionamiento con una duración de entre cuatro y seis meses.
Que la modalidad deje de depender de los cursos de Defensa.
Lo que ha dicho AUGC
Primero, AUGC ha pedido los datos que demuestren que el problema existe en los términos descritos. Sin ellos no es posible valorar si el remedio es proporcionado.
Segundo, AUGC ha dejado claro su rechazo a que un curso al que se accede por designación discrecional acabe pesando lo mismo que una carrera universitaria y abra, de forma estable, la puerta a esos destinos. Si faltan oficiales para cubrir el servicio, puede aceptarse una solución de emergencia, acotada en el tiempo. Lo que no cabe es consolidarla como vía ordinaria.
Tercero, AUGC fijará su posición definitiva cuando haya analizado la información solicitada.
Se nos pide opinión sobre un texto que no hemos visto
AUGC critica el método. La modificación se ha explicado de palabra, sin que las asociaciones hayamos podido leer la redacción que se pretende aprobar. Así no se trabaja una norma. Un grupo de trabajo existe para revisar artículos, proponer cambios y discutirlos, y nada de eso es posible cuando el borrador no llega a quienes deben informarlo. La Ley Orgánica 11/2007 reconoce a las asociaciones el derecho a participar en la elaboración de estas normas, y ese derecho empieza por conocerlas.
Aptos con limitaciones: tres órdenes y ninguna respuesta
Los compañeros con limitaciones físicas, muchas veces causadas por el propio servicio, siguen sin encontrar sitio en ninguno de los tres borradores. En Montaña, la Dirección General reconoce que la plantilla envejece y que sería conveniente darles salida, pero no pasa de mencionar algunas vacantes de plana mayor y estudios pendientes.
AUGC defiende una solución común: puestos identificados y publicados, preferencia para ocuparlos de forma voluntaria, mantenimiento de la cualificación y de su retribución, y la seguridad de que aceptar uno de esos puestos no se usará después como argumento para retirar la aptitud.
Montaña
El borrador saca del Servicio a los equipos deportivos de esquí de fondo y biatlón y de esquí de montaña, que quedan adscritos al área de educación física de Enseñanza. Cambia el nombre del centro de adiestramiento, prevé poner al día el manual de la especialidad y permite que especialistas en reserva con cualificación MTE o MTI ocupen puestos. La servidumbre continúa en cuatro años, con el coste del curso como única explicación, y el manejo de drones queda fuera por considerarse materia del Servicio Aéreo.
AUGC quiere voz en el manual y que las pruebas y sus mínimos sean públicos. Pide que la entrada de la reserva no reste plazas al personal en activo, que la instrucción obligatoria cuente como tiempo de servicio, y que la prevención de riesgos y la atención psicológica tras los rescates más duros figuren en la orden.
Agrupación de Reserva y Seguridad
La Dirección General renuncia a crear una modalidad de Dirección y añade la respuesta ante atentados a las competencias de la especialidad. Además, quiere que los jefes de la Agrupación y de los Grupos puedan obtener la cualificación sin curso, con dos años de destino y su participación en la instrucción. La formación se traslada al Centro de Perfeccionamiento.
AUGC no se opone a reconocer la experiencia de los mandos, siempre que se acredite con criterios medibles y queden sometidos a las mismas pruebas periódicas que su personal. Sobre el cometido antiterrorista, exige preparación específica, equipo adecuado y evaluación de riesgos antes de asignarlo. Y reclama que la reserva tenga cabida en la Agrupación.
Actividades Subacuáticas
Nace una modalidad para operar vehículos submarinos por control remoto (ROV), y los jefes de unidad podrán certificar el mantenimiento de las cualificaciones. La reserva podrá ocupar puestos, aunque se le piden las mismas pruebas que a un buceador operativo, pese a que sus tareas serán de apoyo y docencia. Quien cambie a ROV o a apoyo hiperbárico por edad o desgaste no perderá sus complementos.
AUGC sostiene que a cada puesto deben exigírsele las pruebas que correspondan a su función real, y que toda certificación emitida por el mando directo debe apoyarse en datos objetivos.
El criterio de AUGC
Reglas claras y decisiones motivadas. Mantener o perder una especialidad no puede depender de apreciaciones personales del mando, ni convertirse en una sanción sin expediente. AUGC registrará sus observaciones antes del 13 de octubre.