El Ministerio del Interior ha publicado su anuario estadístico, en el que se pone de manifiesto un incremento del 8,4% en las infracciones penales registradas durante 2025 en la provincia de Córdoba respecto al año anterior, situándola como la cuarta provincia española con mayor crecimiento y la de más aumento en Andalucía. Ese incremento supera con creces la media nacional de apenas 0,7% y la subida autonómica del 1,7%.

Por otro lado, en 2025 se esclarecieron el 46% de esos hechos conocidos, y aumentó un 4,2% el número de detenciones e investigados respecto a 2024, a pesar del endémico déficit de plantilla tanto de la Guardia Civil como de la Policía Nacional que padece la provincia de Córdoba. Y dentro de las detenciones e investigados, han crecido un 15,5% las relativas a extranjeros.

A nadie extraña ya que esta provincia acumule año tras año incrementos en las cifras de criminalidad, pero no parece preocupar al ministerio del interior ni a la dirección general de la Guardia Civil, porque nada hacen para remediarlo, a pesar de que hay más de 200 vacantes sin cubrir y se ha perdido un 9,8% de la plantilla en los cuatro últimos años, especialmente en los Puestos de Seguridad Ciudadana repartidos por todos los municipios.

Infracciones medioambientales

En lo que respecta a las actuaciones medioambientales, durante el año pasado se registraron en esta provincia 166 infracciones penales, de las que se esclarecieron nada menos que 154, el 93%, y se alcanzaron los 157 detenidos o investigados, gracias sobre todo al excelente trabajo de los guardias civiles que forman parte del Servicio de Protección de la Naturaleza, pero también de los Puestos de Seguridad Ciudadana. Además, se produjeron 1.333 infracciones administrativas en materia de medioambiente.

A la vista de esos datos, resulta incomprensible que la dirección general de la Guardia Civil mantenga la plantilla del SEPRONA en esta provincia bajo mínimos, e insista en su proyecto de reducir el número de patrullas y de efectivos de dicha especialidad, tal como reconoció el propio gobierno en una respuesta parlamentaria, si bien no especificaba a qué unidades y municipios afectaría.

Debe tenerse en cuenta que Córdoba es la segunda provincia andaluza en extensión territorial, con un patrimonio natural de los más variados y ricos de toda la península, incluyendo parajes tan relevantes como los parques naturales de las Sierras Subbéticas, la Sierra de Cardeña y Montoro, la Sierra de Hornachuelos, la reserva natural Lagunas del Sur, entre muchos otros.

De hecho, en el propio anuario de Interior se constata que es la provincia andaluza con más armas y licencias de armas para caza mayor y la segunda de todo el país, mientras que en número de armas y licencias de armas para caza menor solo es superada por Sevilla en Andalucía.

Menos patrullas de tráfico

En cuanto a las denuncias en carretera formuladas por la Agrupación de Tráfico, en esta provincia aumentaron un 22,6% durante 2025 respecto al año anterior, especialmente las denuncias de tráfico, que se incrementaron un 28,7%, mientras que las de transportes crecieron un 3%. Y los auxilios y rescates realizados por guardias civiles de la Agrupación se mantuvieron estables.

Por otro la, se han reducido un 6,6% los kilómetros recorridos por dicho personal, han descendido un 2,9% el número de patrullas realizadas, y han caído un 10,3% los detenidos e investigados por la Agrupación de Tráfico en esta provincia.

No sorprenden esos porcentajes tan preocupantes, porque son la consecuencia lógica de que durante los últimos dos años la plantilla de Tráfico en la provincia de Córdoba se haya reducido un 2,5%, cuando debería haber crecido considerablemente para dar respuesta efectiva a las necesidades en materia de seguridad vial.

Más presos y menos guardias

Otro dato revelador que se incluye en el anuario de Interior es que el centro penitenciario de Córdoba tenga la mayor población reclusa de todas las prisiones ubicadas en Andalucía, al contar con 1.429 personas.

Sin embargo, la Sección de Seguridad Penitenciaria, unidad de la Guardia Civil que se encarga de la vigilancia y de las conducciones de dicho centro, ha perdido un 7% de sus efectivos en los dos últimos años, a lo cual se añade que prácticamente a diario tiene que dedicar una buena parte de su personal a apoyar al Núcleo de Servicios, unidad que asume la seguridad del acuartelamiento de Córdoba, sede de la comandancia provincial, debido al grave déficit de plantilla que arrastra desde hace muchos años.

A ello se añaden las carencias y el mal estado de los vehículos celulares que se utilizan en esta provincia para trasladar a los presos y detenidos, porque este verano ha causado baja definitiva uno de los tres que había, y ahora ya solo quedan dos furgones, uno de ellos sin cinturones de seguridad para los trasladados y con asientos rudimentarios orientados lateralmente, promediando ambos vehículos una antigüedad de 15 años y más de 230.000 kilómetros.