La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha registrado un escrito ante la Directora General de la Guardia Civil para conocer cuándo se abonará la gratificación extraordinaria a los guardias civiles que afrontaron la crisis migratoria de Ceuta. Los agentes de la Policía Nacional destinados y desplazados en la ciudad autónoma ya la han recibido. Los guardias civiles, que compartieron con ellos el mismo dispositivo, la misma frontera y las mismas jornadas interminables, siguen sin fecha de abono.
Mismo esfuerzo, distinto trato
Desde finales de julio, los guardias civiles de la Comandancia de Ceuta y los refuerzos desplazados han sostenido, junto a la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, la presión de la entrada masiva en la frontera. Turnos prolongados, permisos y vacaciones suspendidos, descansos aplazados y un desgaste físico y emocional que nadie discute. El propio Ministerio del Interior reconoció públicamente esa entrega al condecorar a la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta con la Medalla al Mérito de Protección Civil.
Sin embargo, cuando llega el momento de traducir ese reconocimiento en hechos, la historia se repite: la Guardia Civil, la última. No es una cuestión de cuantía, sino de respeto. Una compensación que se anuncia para todos y se paga primero a unos y después, quién sabe cuándo, a otros, transmite un mensaje inequívoco a quienes estuvieron en primera línea.
La petición de AUGC
En el escrito, firmado por el secretario jurídico de la asociación registrado el 27 de octubre, AUGC traslada a la Dirección General que el personal de la Policía Nacional en Ceuta ya ha percibido la gratificación extraordinaria y solicita que se informe de la fecha prevista para su abono a los guardias civiles.
AUGC reclama:
Que la Dirección General fije y haga pública, sin más demora, la fecha de abono de la gratificación a los guardias civiles.
Que la percepción alcance a todo el personal afectado, tanto al destinado en Ceuta como al desplazado en comisión de servicio para reforzar el dispositivo.
Una discriminación que no es nueva
La asociación recuerda que este agravio se suma a una larga lista de desigualdades que los guardias civiles arrastran respecto a otros cuerpos: en jornada, en reconocimiento como profesión de riesgo, en derechos laborales y, ahora, también en la rapidez con la que la Administración cumple sus compromisos.
“Los guardias civiles de Ceuta no pidieron llegar los primeros, pidieron no llegar los últimos. Estuvieron en la frontera cuando hizo falta, sin mirar el reloj ni el calendario. Lo mínimo que merecen es que la Administración no los haga esperar mientras otros ya han cobrado”,
Señala Eugenio Nemiña Suárez, secretario jurídico de AUGC.
AUGC seguirá vigilando el cumplimiento de este compromiso y no descarta emprender cuantas acciones sean necesarias para que ningún guardia civil quede excluido o relegado en el reconocimiento de su esfuerzo.