La jornada, que ha contado con más de 50 participantes, ha tenido como objetivo analizar de manera integral los efectos de la turnicidad en ámbitos clave como el aeronáutico, ferroviario, marítimo, sanitario y de seguridad, reforzando el papel de esta alianza de organizaciones como espacio de referencia para el estudio y mejora de las condiciones laborales de estos colectivos.

Durante la apertura institucional, se destacó la importancia de impulsar iniciativas conjuntas que permitan trasladar la evidencia científica a la regulación y a las políticas públicas en materia de trabajo y salud laboral.
"El trabajo a turnos no es un problema menor ni exclusivo de un sector. Es una realidad transversal que afecta a la salud, la seguridad y la vida de millones de trabajadores y que exige una respuesta coordinada entre instituciones, empresas y organizaciones profesionales."
Montserrat Mestres — Directora de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea
La voz de AUGC: lo que la Guardia Civil se niega a ver
Eugenio Nemiña, experto en Riesgos Laborales de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), trasladó al foro la situación concreta que viven los guardias civiles a diario: turnos notificados con apenas siete días de antelación, secuencias irregulares de mañanas, tardes y noches sin ningún criterio fisiológico, y los denominados "dobletes", que reducen el descanso efectivo entre jornadas a menos de ocho horas. Antes de 2014 existían incluso los "tripletes". El sector tiene una prevalencia de turnicidad que supera el 70%, comparable a la de los sectores más exigentes del transporte aéreo o ferroviario.

"La Guardia Civil tiene una prevalencia de turnicidad que supera el 70%. Sin embargo, la institución persiste en negar que la turnicidad sea un factor de riesgo psicosocial en sus propios trabajadores. Esa negación tiene un coste: en salud, en seguridad y en vidas."
Eugenio Nemiña — Secretario Jurídico de AUGC
La representación de AUGC en este foro no es casual. La asociación viene denunciando desde hace años la ausencia de evaluaciones de riesgos reales para los trabajadores a turnos en la Guardia Civil: fichas de prevención que no incorporan la edad, el historial de insomnio ni el estado de salud de cada agente. La prevención, sobre el papel, existe. En la realidad del cuartel, es papel mojado.
A ello se suma la situación de los guardias civiles de más edad, que se ven abocados a seguir cubriendo turnos nocturnos y jornadas irregulares sin que existan mecanismos de adaptación que no conlleven una penalización económica. La única salida habitual, la "reserva", implica pérdida de retribución y queda limitada a cuatro años, lo que desincentiva su uso precisamente cuando más se necesita. Se da además la paradoja de que el personal más joven ocupa puestos administrativos mientras los agentes de mayor edad permanecen en la calle, con turnos rotativos y el reloj biológico ya deteriorado.
Todo esto conecta con la histórica reivindicación de AUGC: el reconocimiento de la Guardia Civil como profesión de riesgo, con los derechos de jubilación anticipada sin merma retributiva que ya disfrutan todos los cuerpos policiales autonómicos de España y que el Gobierno continúa negando a guardias civiles y policías nacionales. La evidencia científica debatida hoy en esta jornada no hace sino reforzar la urgencia de esa demanda.
La ciencia no admite debate: el trabajo a turnos enferma y mata
Las cifras presentadas por los expertos son demoledoras. No son opiniones. Son datos clínicos, replicados en estudios internacionales, que describen lo que ocurre dentro del cuerpo de un guardia civil que encadena un doblete tras otro, año tras año, sin que la institución reconozca siquiera que hay un problema.
El trabajo nocturno y a turnos provoca una cronodisrupción que no se puede compensar con voluntad ni con costumbre. La biología no negocia. El proceso homeostático acumula "presión de sueño" sin cesar durante un turno de noche, mientras el reloj circadiano sigue su propio curso. El resultado: somnolencia extrema en las últimas horas de servicio, microsueños que el propio trabajador no detecta, y un trayecto de vuelta a casa que se convierte en un riesgo tan real como el servicio mismo.
"No podemos seguir construyendo sistemas de seguridad sobre la fatiga normalizada de los profesionales que los sostienen. La ciencia dice claramente que el cuerpo no se adapta al turno de noche porque no puede adaptarse. Solo podemos mitigar el daño, y eso exige voluntad institucional."
Ester Rodríguez — Controladora aérea, experta en neurociencia y moderadora de la jornada
La Organización Mundial de la Salud clasifica el trabajo a turnos nocturno como "probablemente carcinógeno" (Grupo 2A). Con incrementos del riesgo de cáncer de mama de entre el 20% y el 50%, de cáncer de próstata de entre el 25% y el 35%, y de cáncer colorrectal de entre el 11% y el 35%. Estos porcentajes no son estadísticas abstractas. Son los compañeros que se dan la baja. Las familias que no entienden por qué papá o mamá lleva años sin dormir bien.
Un dato especialmente relevante para el cuerpo: a partir de los 40 o 45 años, el reloj biológico pierde vigor de manera progresiva. Su marcapasos interno se debilita, aumenta la influencia de factores externos y la capacidad de recuperación disminuye. Cuántos guardias civiles tienen más de 45 años y siguen haciendo noches. Cuántos tienen más de 50. Y cuántos de ellos han recibido alguna vez una evaluación de riesgos que contemple esa realidad biológica.
"El peligro mayor no es el turno de noche en sí: es no saber que estás deteriorado. La fatiga no duele. No avisa. El cuerpo dice que todo va bien cuando en realidad ya no puede más."
Mesa redonda de expertos — I Jornada sobre el Impacto del Trabajo a Turnos
Las exigencias de AUGC al Ministerio de Trabajo
Las conclusiones de los expertos y profesionales que han participado en esta I Jornada serán trasladadas por los integrantes de la plataforma en la próxima reunión con el Ministerio de Trabajo. AUGC estará en esa mesa y llegará con datos, con evidencia científica y con la misma claridad de siempre.
Demandas de AUGC
- Evaluación real de los riesgos asociados a la turnicidad en la Guardia Civil, con criterios de edad, historial de salud y patrones de descanso efectivo entre jornadas.
- Diseño obligatorio de calendarios de turnos con secuencias saludables (mañana, tarde, noche) y tiempos de solapamiento en relevos, eliminando los dobletes.
- Mecanismos de adaptación laboral para los agentes de mayor edad sin penalización económica ni impacto negativo en la pensión.
- Vigilancia médica específica y proactiva para trabajadores a turnos crónicos, con foco en patologías cardiovasculares, metabólicas y oncológicas.
- Reconocimiento definitivo de la Guardia Civil como profesión de riesgo, con los derechos de jubilación anticipada que ya tienen todos los cuerpos policiales autonómicos de España.
- Eliminación de los pluses de penosidad como compensación económica del riesgo: el objetivo es eliminar el daño, no pagarlo.
Conclusiones de la jornada
A lo largo de la jornada se desarrollaron tres ponencias temáticas y diversas mesas de debate. Los expertos coincidieron en señalar que la turnicidad es un factor de riesgo psicosocial estructural que la normativa actual no gestiona de forma suficientemente protectora. Entre las líneas de actuación prioritarias identificadas:
Líneas prioritarias
- Implantación de rotaciones de turno anterógradas (mañana, tarde, noche) como pauta biológicamente más respetuosa con el organismo.
- Prohibición efectiva de jornadas con menos de 11 horas de descanso entre turnos ("quick returns" o dobletes).
- Vigilancia de la salud específica y proactiva con foco en enfermedades cardiovasculares, metabólicas y oncológicas.
- Evaluación individualizada del riesgo incorporando cronotipo, edad e historial de salud de cada trabajador.
- Planes de adaptación para trabajadores mayores de 45 años en todos los sectores afectados, incluidos los cuerpos de seguridad.
- Planificación participativa de turnos con la plantilla, bajo evidencia científica de que reduce los accidentes laborales hasta un 20%.
Esta primera edición sienta las bases para futuras iniciativas de la alianza sectorial formada por APROCTA, SEPLA, SEMAF, COMME, AUGC, ICOMEM y CoMB, que, desde un enfoque multidisciplinar, promueven el estudio del impacto del trabajo a turnos en la salud, la seguridad y el rendimiento, así como el desarrollo de propuestas y medidas basadas en la evidencia para avanzar hacia entornos laborales más seguros y sostenibles.
"Hemos construido un sistema que confía en que los individuos detecten su propio deterioro, a pesar de la evidencia de que somos imprecisos para hacerlo. La seguridad depende de pasar de un modelo de cumplimiento legal a uno de gestión de riesgos basado en la realidad biológica, no en la voluntad individual."
Documento técnico — I Jornada sobre el Impacto del Trabajo a Turnos, 2026