Una vez más, los datos oficiales de la dirección general de la Guardia Civil vienen a confirmar lo que la Asociación Unificada de Guardias Civiles lleva muchos años denunciando, porque sólo el 45% de los 611 pabellones-vivienda existentes en la provincia de Córdoba se encuentran en buen estado, mientras que el 55% restante se divide en diferentes catalogaciones: “regular” el 33%, “malo” el 9%, “deficiente o no utilizable” el 13%.

⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠Pero, del mismo modo que ocurre en otros aspectos, la situación no afecta por igual a todas las escalas, porque lamentablemente en la Guardia Civil aún sigue existiendo cierto “clasismo”, y vivir en un hogar más o menos digno depende del rango. 

Así, mientras que el 100% de las viviendas correspondientes a ‘coronel a comandante’ y el 67% de las que son para capitán a alférez están en buen estado, sin embargo en los suboficiales son el 61% y en la escala de cabos y guardias descienden hasta el 42%.

En cuanto a los pabellones “deficientes o no utilizables”, son el 15% de lo  correspondientes a cabos y guardias, el 1% en los de suboficiales, y ninguno en las escalas de oficiales. A la vista de esos datos, no es de extrañar que solo estén habitadas el 65% de las viviendas, 395, y que sean las de cabos y guardias las menos utilizadas, apenas un 63%, mientras que en las otras escalas la ocupación es mucho más elevada: 74% de capitán a alférez, 70% de suboficiales, y 67% de coronel a comandante.

La inversión se reduce a la mitad

Los preocupantes datos obtenidos son el resultado de que la inversión en los pabellones de la provincia de Córdoba se haya reducido un 51%, pasando de 110.000 euros en 2024 a 54.000 en 2025, una cuantía claramente insuficiente que no ha servido para mejorar la situación, y además se pone de manifiesto que la austeridad impuesta a la Guardia Civil no afecta por igual a todas las escalas. Ante esa falta de inversión, no es de extrañar que el número de esas viviendas se haya reducido un 10% durante el último año, pasando de ser 678 a quedarse en 611.

AUGC ha denunciado recientemente que en esta provincia la mayoría de acuartelamientos son muy antiguos, acumulando una media superior a los 55 años de antigüedad, así como que las partidas presupuestarias para infraestructuras son insuficientes todos los años, por lo que se priorizan las actuaciones más perentorias y se dejan de lado muchas otras que son necesarias, especialmente las relacionadas con los pabellones-vivienda.

Esa inversión cada vez más reducida sin duda contribuye a empeorar la imagen de los edificios de la Guardia Civil y consecuentemente también de la institución.

En ese sentido, la comarcalización y agrupación de efectivos que esta asociación reclama insistentemente permitiría reducir considerablemente los costes económicos y mejorar las instalaciones de la Guardia Civil, adaptándolas a las nuevas necesidades de seguridad en el medio rural.