La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) se dirige hoy a cada guardia civil de España con un mensaje tan sencillo como firme:  nadie lucha solo.

Cuando la soledad pesa, aquí estamos

Conocemos bien la soledad del uniforme. La de quien vuelve a casa tras un servicio duro y no encuentra palabras para contarlo. La de la compañera que denuncia y siente que la institución mira hacia otro lado. La del compañero al que un procedimiento disciplinario o judicial le quita el sueño durante años. Para eso existimos: para escucharte, asesorarte, defenderte con nuestros servicios jurídicos y acompañarte hasta el final.

Lo que hemos conquistado juntos

Nada de lo que hoy tiene la Guardia Civil cayó del cielo. Se conquistó. AUGC nació hace más de treinta años como heredera de quienes, en la clandestinidad, se atrevieron a reclamar derechos básicos y lo pagaron con detenciones y expulsiones.

En enero de 2007, 10.000 guardias civiles (3.000 de ellos de uniforme) salimos a las calles de Madrid para reclamar derechos de ciudadanía. Ese mismo año, la Ley Orgánica 11/2007 reconoció por fin el derecho de asociación profesional. En 2009, gracias a la presión de AUGC, los guardias civiles votaron por primera vez en la historia del Cuerpo a sus representantes en el Consejo de la Guardia Civil.

Fuimos motor de la plataforma que arrancó en 2018 el acuerdo de equiparación salarial, con 807 millones de euros para policías y guardias civiles, y somos la única asociación que ha llevado al Ministerio del Interior ante los tribunales para exigir su cumplimiento íntegro. Hemos llevado la voz de los guardias civiles a Europa, donde nos hemos incorporado a la Junta Directiva de EUROMIL. Y hemos visto regresar a la Guardia Civil a compañeros expulsados por defender el asociacionismo, como José Morata, socio fundador de AUGC, después de más de tres décadas. La justicia llegó tarde, pero llegó.

Ese camino tiene respaldo. En las elecciones al Consejo de octubre de 2025, 10.022 compañeros y compañeras de la escala de cabos y guardias volvieron a hacer de AUGC la asociación mayoritaria. Gracias. Esa confianza nos obliga.

Lo que queda por conquistar

No hemos llegado hasta aquí para conformarnos. Queda mucho por conseguir: el reconocimiento de la Guardia Civil como profesión de riesgo y una jubilación digna; una equiparación salarial plena y sin trampas, que incluya los complementos que siguen pendientes; la jornada de 35 horas y el turno 6x6; la declaración de Zonas de Especial Singularidad allí donde más se arriesga; y el fin de la aplicación del Código Penal Militar a funciones que son estrictamente policiales. 

Son reivindicaciones justas. Y todas dependen de lo mismo: de la fuerza que tengamos juntos.

Tu fuerza es nuestra fuerza

Una organización vale lo que vale la unión de las personas que la forman. Cada afiliación es una voz más en el Consejo, en el Congreso, en las instituciones, en los tribunales y en Europa. Cada guardia civil que se suma hace más difícil que nos ignoren.

El secretario general de AUGC, Juan Fernández, lo resume así: 

«Nadie que vista este uniforme debería sentir nunca que está solo frente a una injusticia. Hemos conquistado derechos que hace treinta años parecían imposibles, y lo hemos hecho juntos. Lo que queda por lograr también lo conseguiremos juntos».

Por eso hoy te decimos: ven con nosotros. Da igual tu escala, tu especialidad o tu destino. Da igual si es tu primer año o tu último servicio. En AUGC te acompañamos y luchamos por ti. 

Infórmate y afíliate en www.augc.org.

Porque nadie lucha solo. Porque contigo somos más. 

Porque juntos somos más fuertes.