El Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) del Ministerio del Interior ha publicado su estadística anual sobre drogas en 2025, y dicho informe revela que en la provincia de Córdoba se incrementaron nada menos que un 1.649% las incautaciones de hachís en 2025 respecto al año anterior, muy por encima de los crecimientos del 38% en Andalucía y del 29% a nivel nacional.
En total se decomisaron casi cuatro toneladas y media de esa droga en esta provincia, cuando en 2024 apenas llegaron a los 252 kilos. Sin duda, en ese enorme incremento influye una circunstancia que ha constatado el propio CITCO, porque la mayor presión policial en el litoral hace que las mafias alternen los tradicionales desembarcos a pie de playa con el uso de camiones y otros vehículos.
De hecho, la Asociación Unificada de Guardias Civiles lleva años avisando que la provincia cordobesa es utilizada por las organizaciones criminales como zona logística para el almacenamiento y distribución de grandes cantidades de droga desde las costas andaluzas hasta el resto del país e incluso hacia otros países europeos. Los narcotraficantes saben que aquí la presión policial es mucho menor, sobre todo debido al endémico y cada vez más acuciante déficit de guardias civiles.
Interior no quiere reconocerlo y las instituciones provinciales no parecen ser conscientes del problema, pero lo cierto es que los narcotraficantes y sus redes de apoyo están cada vez más asentados en esta provincia, con guarderías de droga, delincuentes más violentos y armas de fuego.
También aumentaron en 2025 un 13% las incautaciones de marihuana en la provincia de Córdoba respecto al año anterior, superando los 651 kilos, contrariamente a la tendencia descendente a nivel andaluz y nacional, mientras que los decomisos de heroína crecieron un 76%, así como también se incrementaron los de anabolizantes, MDMA en cristal y otras sustancias, si bien en cantidades no muy elevadas. Por el contrario, se redujeron considerablemente las incautaciones de cocaína.
Y han aumentado las detenciones relacionadas con las drogas por encima del 17%, llegando a las 267 durante 2025, mientras que el número de denunciados ha crecido un 7,7% al totalizar 6.351 en ese año.
Debe tenerse en cuenta que la actividad delictiva relacionada con el tráfico de drogas está estrechamente ligada a la baja actividad preventiva debido a la falta de guardias civiles, que en nuestra provincia llega hasta el punto de tener más de 200 vacantes sin cubrir, y hemos perdido un 9,8% de efectivos en los cuatro últimos años. Las escasas patrullas disponibles solo pueden limitarse a atender las incidencias que surgen, sin poder llevar a cabo las necesarias funciones de vigilancia e investigación.
Por ello, AUGC reclama el incremento de la plantilla provincial de la Guardia Civil con al menos 300 efectivos, el refuerzo de las unidades especializadas en la lucha contra la delincuencia organizada y el narcotráfico, la dotación de medios adecuados y suficientes, la protección jurídica para los agentes, el endurecimiento de las penas y el reconocimiento como profesión de riesgo para guardias civiles y policías nacionales.