El 8 de marzo, día de las mujeres trabajadoras, tenemos tantos motivos para seguir celebrando esta fecha como tantos para seguir reivindicando.
Las estadísticas han dado paso a confirmar aquello que se decían que eran sensaciones o cosas de mujeres o casos puntuales. Esta estadística ha demostrado como en el ámbito laboral ser mujer es sinónimo de precariedad salarial ante un mismo trabajo (último informe de Brecha Salarial femenina).
En nuestro contexto laboral hay muchos que afirman que ya estamos en una posición de igualdad supongo que se referirán al simple hecho de estar. Pero la integridad laboral va mucho más allá y debe abarcar con perspectiva de género todos y cada uno de los aspectos laborales desde el acceso, a la promoción profesional, a la formación, a la productividad, a la conciliación, a los riesgos laborales, etc.
Las mujeres no están integradas en la Guardia Civil, y desde AUGC afirmamos con datos que esto es así. No hay más que ver la estadística de cuantas mujeres hay en el Catálogo de Puestos de Trabajo, donde están ubicadas, que niveles de mando tienen, que índice de absentismo laboral ocupan, como se contemplan las cuestiones adjuntas al género en la dotación de uniformidad  y material, así como de infraestructuras, etc. 
Desde AUGC llevamos años reclamando a la DGGC que planifique una política de Igualdad de Oportunidades y de Conciliación que recoja las necesidades reales y específicas en función de nuestro complejo contexto laboral. Recientemente se nos ha emplazado a una próxima reglamentación del art. 5 de la nueva Ley de Personal de la GC para establecer medidas concretas y específicas para aumentar la plantilla de mujeres en la GC.
Otro aspecto que ha puesto de manifiesto la poca disponibilidad de la DGGC hacia la Igualdad de Trato ha sido la no creación de una Comisión de Igualdad en el seno del Consejo de la GC habiendo optado por un Comité para la Igualdad efectiva que nada tiene que ver con las funciones y las opciones de toma de decisiones así como la representación de las mujeres que implicaría  una Comisión en el Consejo… Y lo saben.
Ya de por si las cuestiones relacionadas con la Igualdad van demasiado lentas para los tiempos que corren pero desde luego lo son más si la disponibilidad para ello es la meramente formal que se limita a laurear los preámbulos de las normas con declaraciones de intenciones.
Desde AUGC luchamos por nuestro derecho a trabajar y a compaginarlo con el cuidado y educación de nuestros hijos e hijas pero para ello son necesarias básicamente dos cosas: que nuestros compañeros nos apoyen sin fisuras con su corresponsabilidad y que los organismos públicos vertebren las políticas adecuadas para poder ejercer ambas cosas sin dejar nuestra salud en el camino.
Son ya demasiadas las mujeres guardias civiles que por una falta de normativa real en la conciliación laboral y familiar han colgado el uniforme, pero este dato tampoco se contabiliza ni sale en las estadísticas del Consejo de la Guardia Civil.
Sin embargo si hay otro dato que debería comenzar a preocupar y es el relativo al acoso laboral acoso por razón de sexo y acoso sexual. El hecho es el que es: un contexto básicamente masculinizado, jerarquizado y militarizado donde la tasa de mujeres sólo es del 5%. Sin duda alguna la normativa con la que contamos (El protocolo de actuación en relación con el acoso laboral y sexual en la GC) no se acerca ni de lejos a prevenir estas conductas ya que no garantiza ni siquiera la obligación de investigar los hechos y mucho menos establece plazos para resolver. La conclusión es la indefensión más absoluta de las personas que son víctimas de estas situaciones.
Para finalizar, las mujeres guardias civiles aclaramos que nos gusta el trabajo que hemos elegido en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad,  nos gusta el servicio al ciudadano/a pero todo ello no es óbice para reivindicar  cambios urgentes y necesarios que dignifiquen nuestro contexto laboral.

Un colectivo para la Igualdad: AUGC.