Para AUGC ha llegado el momento de plantear en la mesa del Consejo el gran problema de los suicidios en la Guardia Civil. Sin embargo, la Dirección General no está de acuerdo en que las asociaciones representativas participemos en clarificar qué está pasando con esta tragedia oculta.
Y no sólo imaginamos esta postura por parte de la DG, sino que incluso nos la han trasladado por escrito. La Subdirección General de Personal considera que el Plan Preventivo de Asistencia Psicológica es “herramienta suficiente” para atajar las conductas suicidas del personal. Y con esta respuesta llena de opacidad y brevedad justifica la no creación de un grupo de trabajo de tal calado. Desde AUGC no damos ni mucho menos por suficiente una respuesta tan vaga, que entendemos hasta falta al respeto de las personas que padecen esta tragedia.
Según la Dirección General, con la existencia de un Plan Preventivo de Asistencia Psicológica ya no debe de resultar necesario ni relevante preguntarse por qué los guardias civiles se suicidan más que el resto de la población.
La conclusión principal de los responsables del Plan de Prevención de la GC parece ser que es demasiado fácil esta determinación, al tener a nuestro alcance un acceso rápido a un arma, y que las causas son derivadas de problemas familiares.
Por esa regla de tres, y teniendo en cuenta que sumamos un colectivo de unos 80.000 efectivos, debería ser el colectivo de cazadores (mucho más amplio que el nuestro) el que copasen los índices de suicidios, teniendo en cuenta a su vez que ellos tampoco están exentos de problemas familiares y cuenta con fácil acceso a las armas.
No, no nos convence
Sabemos que hay otros factores causales en los suicidios de guardias civiles y que están  enquistados en este colectivo que no quieren ver ni analizar, pero AUGC si los visibiliza. Hablamos de un cuerpo policial con estructura militar carente de derechos laborales, carente de  libertad de expresión, de reunión o manifestación, con una código Penal Militar sobrevolando las acciones de nuestro trabajo policial y las conductas fuera del servicio, la falta de una jornada laboral, la falta de descansos, etcétera.
Sea lo que fuere, la tragedia está ahí, y son más que datos: son personas que deciden quitarse la vida y por  los que la Dirección General debería intentar hacer más, intentar salir del enquistado Plan Preventivo de Asistencia Psicológica, que, a la vista está, no es herramienta suficiente para atajarlo.
 AUGC no olvida estas cifras vergonzosas.