La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) comunica oficialmente su decisión de no asistir a la Mesa Redonda convocada para mañana, día 7 de abril, en la Academia de Cabos y Guardias de Baeza. Esta determinación, tomada desde la responsabilidad que otorga la representación mayoritaria de la escala básica, no es un hecho aislado, sino la consecuencia directa de las imposiciones que la Dirección General, bajo el mando de Mercedes González, ha levantado frente a los legítimos representantes de los trabajadores.
Un contexto de parálisis institucional
Esta decisión se enmarca en un escenario de conflicto latente. Recientemente, AUGC se levantó del Pleno del Consejo de la Guardia Civil tras constatar que la Administración no tiene intención de avanzar en derechos fundamentales. La negativa a implementar una jornada laboral digna con turnos fijos que permitan la conciliación, la falta de inclusión de los guardias civiles en la jornada de 35 horas, la persistente brecha en la jubilación anticipada respecto a otros cuerpos policiales y la falta de una equiparación salarial real y total, son deudas históricas que la Guardia Civil se niega a saldar. En este clima de decepción, participar en actos protocolarios en los centros de formación supondría validar una imagen de normalidad institucional que no se corresponde con la realidad de los cuarteles.
El obstruccionismo en la formación: una farsa participativa
AUGC siempre ha defendido que las academias deben ser la cuna de los valores democráticos y el conocimiento de los derechos laborales. Sin embargo, el formato diseñado para mañana en Baeza evidencia un claro obstruccionismo:
- Atomización del debate: Convocar a 17 asociaciones (mezclando representativas y no representativas) para un tiempo total de dos horas resulta en intervenciones de apenas 5 minutos por sigla. Es materialmente imposible trasladar la complejidad de la carrera profesional en ese tiempo.
- Filtro al alumnado: Se ha limitado el acceso de los alumnos a la charla y se pretende encorsetar el contenido exclusivamente a la literalidad de la Ley de Derechos y Deberes de 2007, impidiendo un diálogo libre sobre la realidad del servicio diario.
- Falta de transparencia: Se busca revestir de "apertura" lo que en realidad es un evento tutelado, donde el alumnado percibe la presencia asociativa como algo meramente testimonial y no como la herramienta de protección que realmente es.
Nuestras propuestas AUGC no renuncia a su labor informativa. Estaremos presentes en el entorno de la Academia para informar a los futuros compañeros de manera directa, sin los cronómetros ni las cortapisas de la Dirección General. Exigimos un cambio de paradigma: mesas redondas con aforo completo, tiempos de exposición que permitan el debate y una presencia estructural del asociacionismo en los planes de estudio.
No permitiremos que se use la imagen de AUGC para dar legitimidad a una farsa institucional que solo busca la foto mientras la Guardia Civil sigue a la cola de los derechos sociolaborales en España.