Los datos son suficientes para visibilizar el rigor y el compromiso de trabajo de AUGC a lo largo de estos años en el Consejo otra cosa es que éste se haya dedicado a minar constantemente nuestra participación en incluso nuestro derecho a voz.
Los ejemplos pueden ser innumerables y van desde la petición siempre denegada del uso de un proyector para exponer cuestiones de interés colectivo y relacionado con los Riesgos Laborales hasta el veto de palabra a los vocales de AUGC, pasando por la negativa a realizar unas actas con transcripción literal o la negativa a incluir documentos aportados por esta asociación.
Pero el hartazgo hacia el Consejo de la Guardia Civil y el descrédito a la propia DGGC viene avalado por cuestiones ampliamente trasladadas los días que precedieron a la manifestación de miles de guardias civiles y sus familias a las puertas de Guzmán el Bueno el pasado 14 de noviembre.
Seguimos sin ver cumplida la prometida integración de escalas de oficiales, mientras la Policía Nacional equipara al grado universitario a sus subinspectores, la Guardia Civil degrada a sus suboficiales. Las especialidades cada vez son menos incentivadas con unos complementos de hace 10 años. La representación de mujeres con un inaceptable 6% y un índice de absentismo laboral que duplica al masculino.
Vuelta a la aplicación del Código Penal Militar. Somos funcionarios sin un Catálogo de Puestos de Trabajo y el único cuerpo policial que carece de una jornada laboral regulada lo que nos impide la más mínima conciliación de la vida familiar y laboral. Carecemos de Prevención de Riesgos Laborales ante una elevadísima tasa de suicidios. Carecemos de la consolidación del grado personal reconocido al resto de funcionarios y donde el reparto de la productividad sigue siendo arbitrario e injusto.
Podríamos seguir sin lugar a dudas nombrando vergüenzas hacia el colectivo de los y las guardias civiles cuya principal misión es defender los derechos y libertades de los y las ciudadanas pero que ellos y ellas mismas carecen de derechos tan básicos como la libertad de expresión o el acceso a un chaleco antibalas.
Por todo esto desde AUGC hemos luchado en el Consejo de la Guardia Civil donde una y otra vez hemos demostrado nuestro empeño y trabajo hasta que hemos dicho basta.
La crítica verbal y gratuita sin argumentos que emitieron aquellas asociaciones palmeras de la DGGC al enfrentarnos a la dinámica del Consejo de la GC no se hizo esperar y ha sido abundante en este último mes sin embargo la sentencia de la Audiencia Nacional a favor de nuestro derecho a manifestarnos ha sido suficiente para el “silencio de los corderos”.
Algunas de sus críticas se han centrado en nuestra postura de no participación en las Comisiones y Plenos del Consejo. Sin embargo no hay más que recurrir a las actas (colgadas en la intranet) para ver quién defiende con su trabajo e intervenciones las propuestas de los y las guardias civiles.
Se puede coger como ejemplo cualquier acta porque la tónica es siempre la misma.
Como se puede observar en el acta del 2015, por los motivos antes expuestos, AUGC no participó de forma directa (haciéndolo a través de las alegaciones de los grupos de trabajo) lo que supuso que el debate terminara casi tres horas antes de lo normal en estos casos.
Y así podríamos continuar con cada una de las actas no solo de las Comisiones sino con las de los Plenos y Grupos de Trabajo y no lo decimos nosotros, son datos al alcance de todos en la Intranet.
Ahora la DGGC y sus asociaciones palmeras con el pretexto de tiempos convulsos ante la negativa de AUGC a formar parte del teatro del Consejo y el “desgobierno” que precede a unas elecciones pretende modificar nuestro derecho legítimo a unas verdaderas vacaciones y el derecho de los representantes asociativos a poner voz a las reivindicaciones en el contexto que creamos apropiado obligando a realizar las comunicaciones por conducto.
Sin duda alguna retrocedemos a marchas forzadas mientras nuestro cuerpo hermano, la Policía Nacional ve cómo evoluciona con más lógica a los tiempos.
Y por último nos queda por ver el plan de modernización de la DGGC de cara a la galería de la sociedad que no es otro que emitir en hora de audiencia televisiva el trabajo de las Comandancias adornando a buen seguro la realidad de una Guardia Civil que se desmorona por tiempos ante la inoperatividad de unos generales más preocupados por garantizarse su productividad y callar reivindicaciones laborales que por dotar de chalecos antibalas a los agentes o afrontar de una vez por todas una reorganización geográfica de la Guardia Civil.
AUGC es el referente en la defensa de los derechos laborales del colectivo de la Guardia Civil, son nuestros representantes asociativos los que cada día están en el punto de mira de los correctivos por su labor de representatividad, somos los que salimos a la calle a defender el uso de nuestro legítimo derecho a reivindicar mejoras en nuestro ámbito laboral y somos los que apostamos por una Guardia Civil más democrática y con derechos seguros de que ello contribuirá a defender y garantizar los derechos y libertades de la ciudadanía.