Sucede ya cada año, pero lo cierto es que cada verano la situación es peor. Y es que los recortes en plantilla provocan que durante los meses de julio y agosto la Guardia Civil de la provincia de Sevilla, se encuentre desbordada y sea incapaz de atender debidamente sus tareas encomendadas, con el consiguiente perjuicio para los ciudadanos, además del sobreesfuerzo que deben realizar los agentes para suplir la falta de personal. Siendo este problema más acuciante en Unidades alejadas de Sevilla, donde prácticamente una patrulla es la disponible para atender varias localidades, distantes entre sí, con lo que aumenta la extensión a cubrir y por lo tanto, el tiempo de respuesta.
Esto es algo que lamentablemente se produce en el conjunto de España, ya que el movimiento de la población hacia zonas habituales de vacaciones, especialmente hacia la costa, pero también al medio rural en el interior peninsular, no se ve debidamente compensado con un refuerzo de los efectivos del Cuerpo.
Más bien al contrario, puesto que a las vacantes por cubrir se suma que en verano las plantillas de la Guardia Civil se reducen un tercio con motivo de las vacaciones de verano de los guardias civiles.
Ante estas carencias se debería actuar, por un lado aumentando la oferta de empleo público para ampliar, y reducir la edad de media de la plantilla en la Guardia Civil, y por otro aplicando unas medidas de reorganización de las unidades en la provincia para poder así disponer de mayor potencial, tanto en recursos humanos como materiales. Mientras tanto se deberían potenciar los servicios extraordinarios. Algo que sin duda beneficiaría la efectividad de la seguridad pública en pro de una mayor seguridad, y que los sucesivos gobiernos se han negado a implementar por meros motivos de rentabilidad política, abocando a una situación cada día más caótica y deficitaria, siendo la ciudadanía la principal perjudicada, como evidencian las numerosas quejas por falta de atención, que se están recibiendo al respecto.
Especialmente grave resulta esta falta de efectivos en la provincia de Sevilla, donde la falta de Agentes se eleva a casi 1000 efectivos menos, por las circunstancias expuestas.
En la especialidad de Tráfico hay menos agentes con presencia en nuestras carreteras, aumentando por tanto la demarcación a cubrir por cada patrulla, teniendo que cerrar incluso algunas bases de Atestados en un turno concreto de cada día. Durante los fines de semana esta situación se ve agravada al concentrarse la mayoría del personal en controles de alcoholemia y drogas que se realizan en el área metropolitana de Sevilla, dejando al resto de vías secundarias sin servicios, máxime cuando son en estas vías, donde se producen la mayoría de accidentes de tráfico y se celebran en estas fechas ferias y eventos lúdicos.
Desde AUGC ya vaticinamos desde hace meses que el verano de 2016 no solamente iba a ser muy caluroso, sino también muy sacrificado para los guardias civiles y los ciudadanos, que se ven obligados a ser pacientes y comprensivos con unos trabajadores que a pesar de su esfuerzo y sacrificio no podrán atender con suficiente prontitud y profesionalidad todas sus misiones.
Con más de 30.000 afiliados, 1350 en la provincia de Sevilla, AUGC es la decana de las asociaciones profesionales y la mayoritaria en el Consejo de la Guardia Civil. Cuenta con representación en todo el territorio español, en cada una de las unidades y especialidades del Cuerpo y viene liderando el movimiento asociativo desde la llegada de la democracia, cuando nació como un sindicato clandestino. Su lucha por la democratización de la institución le valió en 2010 el Premio Nacional de Derechos Humanos que concede la Asociación Pro Derechos Humanos de España (apdhe).