Ayer, tras el Pleno del Consejo de la Guardia Civil, todas las asociaciones profesionales presentes en el mismo, han apoyado y cursado por escrito, la iniciativa de solicitar un Pleno Extraordinario para abordar las diferencias que contienen las leyes de personal de Policía y Guardia Civil, por la importancia que tiene esta cuestión.
No quisimos por tanto, que se tratara “de pasada” en el Pleno de ayer, que ya de por sí, y como sabéis, tenía un contenido lo suficientemente sustancial, como para introducir otras cuestiones conflictivas.
El único tema relacionado con el nuevo régimen de personal que surgió fue la aplicación de las disposiciones de la normativa de los funcionarios civiles, a la Guardia Civil, en cuanto al recorte retributivo que contempla la Ley de Personal para las bajas médicas de larga duración. Pues bien, la respuesta de la Subdirección de Personal fue que ésta, como tantas otras cuestiones de la nueva Ley de Personal, necesita un desarrollo reglamentario, así que de momento, no se va a aplicar a los guardias civiles.
En concreto, el escrito cursado para solicitar este Pleno Extraordinario se refiere a la situación de tratamiento en ámbitos sociales, económicas, profesionales y de derechos, en relación con la regulación de estas materias en Ley 29/2.014., de Régimen del Personal de la Guardia Civil y el Proyecto de Ley Orgánica de Régimen de Personal de la Policía Nacional.
Se trata, como ya se ha referido aquí anteriormente, de dos leyes que sitúan a los guardias civiles en un plano de flagrante discriminación respecto a los policías nacionales. De hecho, el Proyecto de Ley para la Guardia Civil ha sido aprobado en solitario por el PP frente a la oposición absoluta del resto de grupos parlamentarios y de la mayoría de las asociaciones de trabajadores de la Guardia Civil. Es indudable que se ha evitado la tramitación conjunta y paralela de ambos textos legales, porque de haberlo hecho, sería aún más evidente y notoria la discriminación negativa hacia los guardias civiles.
De entrada, esta situación ya da muestras de la poca consideración que tiene el PP hacia los guardias civiles, porque primero “se quitan de encima” la ley de los guardias civiles, sin admitir las cuestiones que AUGC solicitó como medidas de mejora y modernización de nuestro régimen estatuario y de personal, para impulsar acto seguido la aprobación de la Ley de la Policía Nacional, incluyendo parte de estas cuestiones.
Lo cierto es que el Sindicato Unificado de Policía también se opone a este Proyecto de Ley, ya que entre otras cosas, este proyecto no soluciona el problema de sus escalas facultativas, lo que en la Guardia Civil se ha abordado con la unificación de las escalas de oficiales; porque introduce las evaluaciones personales del desempeño profesional, que tantos problemas acarrean en las FAS y la Guardia Civil; o porque perpetua, en fin, la escasa participación o los pocos instrumentos reales que en definitiva tienen los sindicatos para reivindicar mejoras laborales.
Cuando se realizó el trámite parlamentario de la Ley de Personal de la Guardia Civil, AUGC realizó el trabajo de exponer nuestras propuestas y a los diferentes grupos políticos. La consecuencia ha sido que todos han sido sensibles a las discriminaciones que subyacen en esta nueva normativa, y por tanto, votaron en contra de su aprobación, quedándose solo en su empeño el PP, que pese a ello, no ha tenido el menor reparo, ni ejercicio de responsabilidad alguno, en seguir adelante. Todo esto da idea de la poca trayectoria de una ley que nace ya muerta, porque sólo satisface a la cúpula militarista de la Guardia Civil y que, por encima del objetivo deseable de la modernización del Cuerpo, perpetúa los privilegios de unos pocos y sigue discriminando a los de siempre. Por eso se trata de una normativa a la que auguramos poco futuro. Y todo parece indicar que algo parecido va a pasar con la Ley de personal del Cuerpo Nacional de Policía.