Las asociaciones representativas en el Consejo de la Guardia Civi, entre ellas AUGC, han solicitado hoy por escrito audiencia al Director General de la Guardia Civil  para tratar, entre otros asuntos, de aplicación de la nueva Orden General de Jornada y Horarios, cuya entrada en vigor, el pasado 31 de marzo, ha venido acompañada de una interpretación retorcida por parte del Generalato, en perjuicio de los intereses de los trabajadores de la Guardia Civil.
La Orden General de Jornada y Horarios obtuvo el voto favorable de la casi totalidad de las asociaciones, pero su aplicación se está convirtiendo en un problema para los guardias civiles. No por la norma en sí, que como se ha dicho obtuvo el consenso mayoritario, sino por la interpretación que se está haciendo de algunos conceptos y artículos que se separan sustancialmente de los criterios mantenidos en el seno del Consejo y sus grupos de trabajo.
La cuestión clave es: ¿Cómo una Orden General buena, aprobada por las asociaciones, puede estar ocasionando tantos problemas? La respuesta es evidente: el afán de distorsionar lo acordado para seguir perjudicando a los de siempre. En este sentido, el Director General tiene una gran oportunidad para demostrar que está con los trabajadores en uno de los avances clave para la modernización en la Guardia Civil. Esto, si el lobby de los generales no vuelve a impedirlo.
Por tal motivo, ante interpretaciones unilaterales que afectan sustancialmente al contenido de la norma, hasta tal punto que se constituyen en desarrollo de la misma al margen del Consejo y que afectan gravemente a las condiciones de trabajo de los guardias civiles, se hace necesario el establecimiento de mecanismos que recuperen el punto de encuentro logrado en el seno del Consejo.
De este modo, el esfuerzo del Director en acercarnos un poco más a los derechos del resto de policías no ha servido nada más que para generar malestar en los agentes, que ya piden a AUGC acciones contundentes.
No podemos olvidar que esta norma nace de un requerimiento de la Comisión Europea y el interés del Director por mejorar nuestras condiciones, pero que en todo momento la oposición del Generalato era evidente; y, al final, por mucha norma que exista, ellos son los que la aplican e interpretan a su antojo, originando que debamos acudir nuevamente a los tribunales mientras nos siguen tratando peor que a cualquier otro agente de policía.
A tal efecto, las asociaciones han solicitado hoy una reunión lo antes posible con el Director General.