La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) toma nota de la Proposición No de Ley registrada por el Grupo Parlamentario VOX el 20 de mayo en la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados, relativa al refuerzo de medios, protección y operatividad de la Guardia Civil frente al narcotráfico y la criminalidad organizada. Y lo hace con una mezcla de satisfacción y de indignación contenida: satisfacción porque las instituciones empiezan a recoger lo que esta organización lleva años denunciando; indignación porque ha hecho falta que murieran dos compañeros para que esto llegue al hemiciclo.
El 8 de mayo de 2026, un Capitán y un guardia civil perdieron la vida a 80 millas náuticas de Huelva durante una operación antidroga. Una narcolancha los embistió. Otros dos agentes resultaron heridos. No fue un accidente. Fue la consecuencia directa y previsible de enviar a nuestros compañeros a enfrentarse a organizaciones criminales cada vez más violentas y mejor equipadas, sin los medios, sin la cobertura jurídica y sin el reconocimiento que merecen. Eso tiene nombre: abandono institucional.
Nuestras demandas, ahora en sede parlamentaria. Llevábamos razón.
La proposición recoge medidas que AUGC ha reclamado de forma reiterada e infatigable: equipamiento táctico y operativo real para las unidades antidroga, refuerzo urgente de plantillas, embarcaciones dignas para el Servicio Marítimo, medios tecnológicos y sistemas de comunicación a la altura de las amenazas. También el reconocimiento expreso y sin excepciones de la Guardia Civil como profesión de riesgo, la equiparación salarial efectiva con el resto de fuerzas y cuerpos de seguridad, la protección jurídica de los agentes que actúan en el legítimo ejercicio de sus funciones, y la defensa de la presencia de la Guardia Civil en la España Rural como columna vertebral de la seguridad en el territorio.
Ninguna de estas reivindicaciones es nueva. AUGC las ha trasladado en mesas de negociación, en informes técnicos, en comparecencias institucionales y en cada comunicado. Durante demasiado tiempo nos encontramos con puertas cerradas, promesas vacías y presupuestos insuficientes. Hoy esas mismas demandas las suscriben representantes elegidos democráticamente en el Congreso.
Esto ya es un clamor. No una queja. Un clamor.
Lo pide la sociedad española, que entiende perfectamente lo que significa que sus guardias civiles salgan a trabajar en inferioridad de condiciones frente al crimen organizado. Lo trasladan al Parlamento sus representantes. Lo lleva reclamando AUGC desde su fundación. Y sin embargo, quienes tienen el poder real de transformar estas demandas en hechos, en presupuesto, en ley, en equipamiento, en plantillas y en salarios dignos, el Gobierno de España, continúan sin dar respuesta a la altura de lo que se les exige.
Los guardias civiles no pueden seguir pagando con su vida la desidia de quienes gobiernan. No es aceptable que quienes persiguen narcolanchas armadas vayan a bordo de embarcaciones insuficientes. No es aceptable que quienes se juegan la vida en acto de servicio tengan que temer luego un calvario judicial. No es aceptable que la profesión con mayor dispersión territorial y mayor exposición al riesgo de todo el Estado siga sin el reconocimiento retributivo y laboral que le corresponde.
AUGC no va a parar. Nunca lo ha hecho.
Esta organización ha sido, es y seguirá siendo la voz de los guardias civiles frente a quienes prefieren el silencio cómodo al compromiso real. Continuaremos exigiendo en cada foro, en cada institución y ante la opinión pública las condiciones que merecen quienes cada día protegen la vida de los demás poniendo en riesgo la suya.
El clamor social existe. El respaldo parlamentario existe. Lo que falta es voluntad política en el Gobierno. Y eso, en AUGC, no lo vamos a dejar pasar.
Consulta abajo el texto completo de la Proposición No de Ley.