Hay guardias civiles que llevan casi tres años esperando a que les doten de polos técnicos, y los que tienen están en un estado deplorable. La Dirección General de la Guardia Civil se excusa en que están a la espera de que se distribuyan los nuevos, que son distintos a los actuales, pero mientras tanto los guardias civiles tienen que trabajar con prendas de uniformidad deterioradas que dan una imagen penosa de la institución.

Algunos agentes solicitaron hace casi cuatro años el denominado “uniforme de diario”, que se utiliza en actos institucionales y protocolarios, porque solo disponen del que les asignaron hace décadas en la Academia, y cuando asisten a actos institucionales o deben realizar presentaciones o despedidas por cambios de destino o de situación administrativa, tienen que pedir el uniforme prestado a otros compañeros.
Y preocupan especialmente las dilaciones en los pantalones técnicos, los polos y los zapatos, prendas esenciales para el desempeño diario de los agentes. Pese a tratarse de artículos básicos, llegan con demoras injustificables y obligan al personal a trabajar con uniformes desgastados que no cumplen las condiciones óptimas de protección.
Los excesivos plazos de entrega generan una problemática que afecta directamente a la efectividad y dignidad del trabajo de los guardias civiles. Son múltiples las quejas de quienes llevan años sin recibir renovaciones de su vestuario.
El problema está tan extendido que alcanza incluso a los guardias civiles en situación de reserva que trabajan en las sedes judiciales de toda la provincia. Hace tres meses AUGC le comunicó a la jefatura provincial que hay un evidente deterioro en las prendas de uniformidad de dicho personal, y que algunos incluso carecían de uniformes, y reclamó que se lleven a cabo del modo más urgente posible los trámites necesarios para dotarles de uniformidad adecuada, teniendo en cuenta que prestan servicios en permanente contacto directo con ciudadanos y personal del ámbito judicial. La Jefatura de la Comandancia respondió que son conscientes del problema y que están intentando resolverlo, pero que la gestión no depende de ellos.
Ni siquiera los guardias alumnos en prácticas se libran de esta deficitaria situación, porque hace un mes AUGC dirigió un escrito al jefe provincial poniendo de manifiesto que a muchos de esos agentes en prácticas se les habían asignado chalecos antibalas que no son de su talla, con los riesgos que eso conlleva para la seguridad de quienes los utilizan, así como que no se les había adjudicado determinadas prendas de uniformidad como las cazadoras técnicas, los chaquetones y los trajes de agua. A día de hoy, muchas de esas carencias no se han solventado.
Contratos sin formalizar
En enero de 2025 se publicó el anuncio de licitación de un contrato público para el suministro de prendas de uniformidad a la Guardia Civil, por un importe superior a los 45 millones de euros, con plazo de ejecución hasta el 30 de noviembre de este año y dividido en 25 lotes que ya han sido adjudicados a distintas empresas del sector, pero hasta el momento solo se han formalizado tres de los contratos, los relativos a uniformidad general, pantalones técnicos y guantes, que apenas suponen el 24% del total.
La Asociación Unificada de Guardias Civiles considera que este problema no solo refleja ineficiencia en los procesos de distribución, sino que evidencia la necesidad de reformar el sistema actual de selección y adquisición de estas prendas. Por ello, reclamamos con urgencia un nuevo proceso de selección de vestuario, más eficiente y adaptado a las necesidades reales de los guardias civiles, que permita garantizar la calidad, funcionalidad y rapidez en la entrega.
Es incomprensible que apenas unos años después de implantar la uniformidad actual, la Dirección General de la Guardia Civil haya decidido cambiar el diseño sin tener planificada una distribución y adjudicación simultánea a todas las provincias y especialidades, dando lugar a que convivan dos uniformes distintos, con lo que eso conlleva en términos de gasto público y de imagen para la institución.