La Asociación Unificada de Guardias Civiles hace constar, con plena consciencia de la trascendencia de lo que se está conociendo en las últimas horas, que esta asociación ya formalizó el pasado 3 de junio de 2025 una denuncia ante el Juzgado de Instrucción de Madrid contra la persona identificada en los medios de comunicación como presunta "fontanera" del PSOE, María Leire Díez Castro, al entender que su actuación podía ser constitutiva de los delitos de tráfico de influencias (artículo 428 y siguientes del Código Penal), cohecho (artículo 419) y obstrucción a la justicia (artículos 463 y siguientes), solicitando en el mismo acto la personación de AUGC como acusación popular.

En aquella denuncia, AUGC documentó y puso en conocimiento de los órganos jurisdiccionales que diversas informaciones periodísticas señalaban la existencia de iniciativas dirigidas a obtener información comprometedora sobre el teniente coronel Balas, jefe de la unidad de delitos económicos de la Unidad Central Operativa, cuya unidad estaría investigando hechos con posible relación con entornos del Partido Socialista Obrero Español y determinadas autoridades del Estado. La finalidad presunta de esas iniciativas era doble: desprestigiar al citado oficial y conseguir que cesara o reorientara las investigaciones que dirigía.

No actuamos a remolque de las noticias. Actuamos antes.

Lo que se está conociendo ahora confirma lo que AUGC advirtió

AUGC ha venido señalando reiteradamente que la Guardia Civil y, muy especialmente, sus unidades de investigación, necesitan operar con independencia absoluta, respaldadas institucionalmente y protegidas frente a cualquier presión, interna o externa, que pudiera condicionar su trabajo. Lo hemos dicho en sede parlamentaria, en comunicados públicos y ante los tribunales. El uso de mecanismos internos como las informaciones reservadas para generar inquietud o presión sobre agentes que actuaban bajo mandato judicial constituiría, de confirmarse judicialmente, uno de los episodios más graves vividos por la institución en décadas.

La dirección general, ausente cuando más se la necesita

En un momento de enorme sensibilidad institucional, la directora general de la Guardia Civil continúa sin ofrecer explicaciones públicas ni trasladar al cuerpo ningún mensaje de respaldo. La confianza interna se construye también desde la presencia y la transparencia en los momentos difíciles. El silencio institucional en circunstancias como las actuales no protege a la institución, la daña.

Nuestras reclamaciones siguen siendo las mismas

Mientras los agentes de la UCO y de otras unidades sostienen investigaciones de enorme complejidad frente a la corrupción, el narcotráfico y el crimen organizado, esta asociación continúa reclamando lo que siempre ha reclamado: más medios, más protección jurídica y profesional, el reconocimiento de la Guardia Civil como profesión de riesgo y la garantía de que ningún investigador pueda ser objeto de campañas de desgaste por hacer su trabajo con rigor y bajo mandato judicial.
La UCO debe trabajar con independencia absoluta. Cualquier presión sobre sus investigadores es intolerable. Y quien la ejerza debe responder ante la justicia.

AUGC seguirá ejerciendo la acusación popular en este procedimiento y exigirá que los hechos denunciados sean investigados hasta sus últimas consecuencias.