La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) de Ceuta quiere trasladar públicamente su más sincera felicitación y reconocimiento a todos los agentes de las distintas unidades de la Comandancia que, durante la jornada del pasado viernes, protagonizaron una vez más un extraordinario esfuerzo profesional y humanitario frente a una nueva emergencia derivada de los intentos de entrada irregular a nado por distintos puntos del litoral ceutí.

Una jornada de intervención ininterrumpida

Desde primeras horas de la mañana y durante gran parte de la tarde, numerosos efectivos tuvieron que actuar de forma continuada para interceptar, auxiliar y poner a salvo a decenas de personas que trataban de alcanzar territorio español bordeando el espigón del Tarajal y otras zonas de la Bahía Sur. Entre ellas se encontraban numerosos menores de edad que, pese a las adversas condiciones meteorológicas y al fuerte viento de levante presente durante toda la jornada, se lanzaron al mar en una travesía extremadamente peligrosa que puso en serio riesgo sus vidas.

La situación exigió una respuesta inmediata, coordinada y eficaz por parte de los guardias civiles, que prolongaron su actividad más allá de sus cometidos ordinarios para afrontar una sucesión constante de incidencias, rescates y actuaciones humanitarias.

Una vez más, los agentes destinados en Ceuta demostraron una enorme capacidad de sacrificio, entrega y compromiso con la protección de la vida humana, actuando en condiciones especialmente complejas y bajo una presión operativa que pocas plantillas soportan de manera tan sostenida.

Una realidad estructural que exige soluciones reales

Los hechos del viernes no constituyen un episodio aislado. Forman parte de una realidad que los agentes de la Guardia Civil afrontan prácticamente a diario y que, lejos de remitir, continúa generando una exigencia operativa y humana de primer orden. Cada intento de entrada a nado supone la movilización inmediata de recursos, la asunción de riesgos personales por parte de los agentes y la necesidad de actuar con rapidez para evitar desenlaces fatales.

Los datos hablan por sí solos: en lo que va de 2026 se han registrado ya 2.101 entradas irregulares en Ceuta, frente a las 489 del mismo periodo de 2025, lo que supone un incremento superior al 330%. 

La ciudad se ha consolidado como la principal vía de entrada de inmigración irregular a España, en un escenario de apenas veinte kilómetros cuadrados donde los agentes más veteranos afirman no recordar nada parecido en décadas.

Las aguas que rodean Ceuta han sido escenario de numerosas tragedias en los últimos años. Solo en 2025 se recuperaron al menos 46 cadáveres en sus costas, una cifra que, según AUGC, se ha normalizado en el debate público mientras se convierte en arma política entre partidos. 

Son muchas las personas, especialmente menores y jóvenes, que emprenden travesías desesperadas sin ser conscientes del peligro real que entrañan las corrientes, el estado de la mar o las condiciones meteorológicas. Cada intervención de la Guardia Civil persigue precisamente evitar que esas tragedias vuelvan a repetirse.

La profesionalidad no puede suplir la falta de medios

AUGC viene denunciando desde hace años que la presión migratoria que soporta Ceuta requiere una atención específica y permanente por parte de las administraciones competentes. Los guardias civiles mantienen abiertos de forma simultánea numerosos frentes operativos: la vigilancia del vallado fronterizo, el control de los espigones, la aduana del Tarajal, el puerto, las patrullas marítimas y de costas, las intervenciones humanitarias, los rescates en el mar y la atención a incidentes de seguridad ciudadana. Esta sobrecarga genera niveles elevados de estrés con riesgo directo para la salud de los efectivos y para la eficacia del propio servicio.

AUGC ha reclamado la incorporación urgente de 200 guardias civiles más para garantizar la operatividad del servicio, además de un refuerzo inmediato de medios materiales. 

No es razonable que el esfuerzo y la profesionalidad de los agentes tengan que suplir, de manera permanente, las carencias ante un fenómeno de tal magnitud.

Los hombres y mujeres de la Guardia Civil destinados en Ceuta demuestran cada día que su principal prioridad es la protección de las personas y el cumplimiento de la ley. El viernes lo volvieron a hacer, afrontando una jornada especialmente exigente que puso a prueba su capacidad de respuesta y su vocación de servicio.

A todos ellos, AUGC Ceuta les traslada su más profundo agradecimiento y reconocimiento por una labor que, en demasiadas ocasiones, pasa desapercibida pese a su enorme trascendencia humana y profesional.