MADRID, EPICENTRO DE LA REIVINDICACIÓN EUROPEA

Miles de personas (10.500, según la organización) se dieron cita este jueves en el Palacio de Vistalegre de Madrid, convocadas por 25 sindicatos de una decena de países bajo el paraguas de la Confederación Europea de Sindicatos (CES). El acto, dirigido contra la desregulación laboral, el racismo y las políticas de rearme sin contrapartida social, situó a España como ejemplo de que otra forma de hacer política laboral es posible.

Entre quienes respaldaron la jornada se encontraban AUGC y AUME (Asociación Unificada de Militares Españoles), junto a representantes de la Junta Directiva de EUROMIL, la organización europea que agrupa a las asociaciones profesionales del personal militar y de cuerpos de tipo gendarmería del continente. Una presencia que no es simbólica: la reivindicación laboral que se escuchó en Vistalegre, la de la dignidad, la representación y la negociación colectiva, es exactamente la misma que defienden AUGC, AUME y EUROMIL para el personal uniformado.

Quiero mandar un mensaje claro a las instituciones europeas: ¡ya basta! Basta de precariedad, de recortes de derechos, de salarios que no permiten vivir.

— Esther Lynch, secretaria general de la CES

Frente a quienes ven en los cuerpos uniformados una excepción permanente a los derechos laborales comunes, AUGC, AUME y EUROMIL defienden que la condición de servidor público armado no debe traducirse en menos derechos, sino en garantías reforzadas. Esa es, precisamente, la razón de ser de EUROMIL.






Miembros de la Junta Directiva de EUROMIL frente al Palacio de Vistalegre en la manifestación para una Europa con derechos, digna y solidaria.


QUÉ ES EUROMIL Y PARA QUÉ SIRVE

La European Organisation of Military Associations and Trade Unions (EUROMIL) es una organización paraguas de asociaciones y sindicatos de militares. Es la voz de los militares europeos a nivel internacional y su misión principal es promover los intereses profesionales y sociales, así como los derechos y libertades fundamentales de los militares europeos.

Fundada en 1972, EUROMIL está compuesta por 34 asociaciones y sindicatos de militares de 22 países europeos, desde Turquía en el este hasta Irlanda en occidente, y desde Suecia en el norte hasta Chipre en el sur.

El concepto que articula toda su acción es el de “ciudadano en uniforme”: un soldado, o un agente, tiene derecho a los mismos derechos y obligaciones que cualquier otro ciudadano. Esto incluye el derecho de los hombres y mujeres militares a constituir sindicatos y asociaciones independientes y a unirse a ellos, así como su inclusión en un diálogo social regular por parte de las autoridades. EUROMIL exige además a los gobiernos eliminar las restricciones existentes a los derechos de los militares e incluir al personal en la legislación social y laboral de la Unión Europea.

A través de su secretaría internacional en Bruselas, EUROMIL facilita el intercambio entre las asociaciones miembros de información, experiencias y mejores prácticas sobre cuestiones sociales y profesionales, y apoya a sus miembros cuando lo solicitan. Sigue de cerca la evolución de la OTAN y la Unión Europea para mantener actualizadas a sus asociaciones sobre seguridad, defensa y legislación social y laboral comunitaria.

LA BRECHA DE DERECHOS ENTRE EL NORTE Y EL SUR DE EUROPA

Existe una Europa a dos velocidades en materia de derechos del personal uniformado. En los países nórdicos y en buena parte de Centroeuropa, el personal militar y de cuerpos de seguridad cuenta con sindicatos plenos, negociación colectiva vinculante y mecanismos consolidados de diálogo social. En el sur, entre los que se encuentra España, esos mismos derechos siguen siendo limitados o directamente inexistentes.

Esa asimetría no es una percepción subjetiva de AUGC: es el motivo explícito por el que EUROMIL, en nombre de AUGC y AUME, presentó una reclamación colectiva contra España ante el Comité Europeo de Derechos Sociales, en relación con los artículos 5 y 6 de la Carta Social Europea, que protegen el derecho de sindicación y el derecho a la negociación colectiva.

Desde AUGC y desde EUROMIL el diagnóstico es compartido: esa brecha no es una fatalidad geográfica, sino el resultado de decisiones políticas revertibles. El objetivo de trabajar dentro de estos foros europeos no es otro que reducir, hasta eliminar por completo, esa distancia de derechos entre el personal uniformado del norte y del sur del continente.

QUÉ GANA LA GUARDIA CIVIL CON ESTA VOZ EN EUROPA

La pertenencia a foros como EUROMIL, a través de asociaciones hermanas como AUME y de la interlocución directa que AUGC mantiene con esta organización, tiene beneficios concretos y verificables para los guardias civiles:

■    Visibilidad internacional: la situación de los derechos profesionales de la Guardia Civil deja de ser un asunto exclusivamente nacional y pasa a debatirse en el principal foro europeo de cooperación entre asociaciones profesionales del personal uniformado.

■    Respaldo jurídico europeo: el apoyo de EUROMIL mediante la presentación de la reclamación colectiva ante el Comité Europeo de Derechos Sociales abre una vía de presión institucional que excede el marco español.

■    Intercambio de buenas prácticas: acceso directo a la experiencia de países que ya disfrutan de sindicación plena y negociación colectiva, que sirve de hoja de ruta para las reivindicaciones en España.

■    Refuerzo de legitimidad institucional: como recuerda el propio presidente de EUROMIL, una representación eficaz y un diálogo social real benefician no solo al personal, sino también a la eficacia y al atractivo de la institución a la que sirve.

Junta Directiva de EUROMIL reunida en la sede nacional de AUGC en Madrid el pasado 17 de junio.



ENTREVISTA

“La situación en España sigue siendo un importante punto de referencia en el debate europeo”

Conversamos con el presidente de EUROMIL sobre los retos de los derechos profesionales del personal uniformado en Europa, la posición de la Guardia Civil española y el papel de AUGC en los foros europeos.

EMMANUEL JACOB

Presidente de EUROMIL desde septiembre de 2006. De nacionalidad belga, ha ejercido también como asesor en el gabinete del ministro belga de Interior y Seguridad, Pieter De Crem, entre diciembre de 2018 y octubre de 2020. Forma parte de la Junta Directiva del Movimiento Europeo Internacional desde noviembre de 2023. Bajo su presidencia, EUROMIL ha consolidado su papel como principal interlocutor europeo en defensa de los derechos profesionales del personal militar y de cuerpos de tipo gendarmería.

El presidente de EUROMIL Emmanuel Jacob, siendo entrevistado por la Secretaria de Comunicación de AUGC Olaya Salardón y el Secretario de Organización de AUGC y miembro de la dirección de EUROMIL Germán Gómez

En los últimos años hemos asistido a importantes cambios en Europa en materia de derechos profesionales. ¿Cómo valora EUROMIL la evolución de estos derechos y cuáles son hoy los principales retos pendientes?

R.  En las últimas décadas, Europa ha experimentado avances significativos en el reconocimiento de los derechos profesionales del personal militar y de las fuerzas de tipo gendarmería. En la actualidad, son más los países que reconocen que el personal uniformado debe tener acceso a una representación independiente, a la consulta y al diálogo social. Sin embargo, siguen existiendo importantes retos. En varios países siguen existiendo restricciones a la libertad de asociación y a la representación colectiva. Al mismo tiempo, los problemas de reclutamiento y retención, las crecientes exigencias operativas, las preocupaciones en materia de salud mental y las cuestiones relacionadas con la conciliación de la vida laboral y familiar ponen de manifiesto que la protección de los derechos y el bienestar del personal sigue siendo un reto clave para el futuro.

Siguen existiendo importantes retos: restricciones a la libertad de asociación, reclutamiento y retención, salud mental y conciliación de la vida laboral y familiar.

— Emmanuel Jacob, presidente de EUROMIL

Las organizaciones que integran EUROMIL representan a profesionales de muy distintos países. ¿Cuáles son las principales preocupaciones que les están trasladando actualmente sus asociados?

R.  Aunque cada país tiene su propio contexto específico, las preocupaciones planteadas por nuestras organizaciones afiliadas son notablemente similares. La contratación y la retención del personal se encuentran entre los problemas más acuciantes. Las organizaciones también expresan su preocupación por los salarios y el poder adquisitivo, la vivienda, las condiciones laborales, el apoyo a las familias, la salud mental, el acceso a la asistencia sanitaria y el bienestar de los veteranos. A medida que aumenta el gasto en defensa en toda Europa, nuestros miembros insisten constantemente en que la inversión en las personas debe ir de la mano de la inversión en equipamiento y capacidades.

Desde la perspectiva europea, ¿cómo se percibe el modelo español de la Guardia Civil y la situación de los derechos profesionales de sus miembros?

R.  La Guardia Civil española goza de una sólida reputación en toda Europa por su profesionalidad y su contribución a la seguridad nacional e internacional. Al mismo tiempo, muchas organizaciones representativas europeas consideran que los derechos profesionales de los guardias civiles siguen siendo más limitados que los que disfruta el personal de un número cada vez mayor de otros países europeos. Esta fue una de las razones por las que EUROMIL apoyó una denuncia colectiva contra España ante el Comité Europeo de Derechos Sociales en relación con los artículos 5 y 6 de la Carta Social Europea, que protegen el derecho de sindicación y el derecho a la negociación colectiva. Por lo tanto, la situación en España sigue siendo un importante punto de referencia en el debate europeo más amplio sobre los derechos profesionales del personal uniformado.

La Guardia Civil española goza de una sólida reputación en toda Europa, pero sus derechos profesionales siguen siendo más limitados que los de un número cada vez mayor de países europeos.

— Emmanuel Jacob, presidente de EUROMIL

¿Qué supone para EUROMIL contar con una organización como AUGC y qué relevancia tiene que los guardias civiles españoles estén representados en los foros europeos donde se debaten derechos profesionales y condiciones de servicio?

R.  AUGC es un miembro muy valorado de EUROMIL y una voz importante dentro de nuestra organización. Aporta una amplia experiencia y conocimientos especializados a los debates europeos sobre los derechos profesionales y las condiciones laborales. Su participación garantiza que se tengan en cuenta las preocupaciones y los puntos de vista de los guardias civiles españoles cuando las instituciones europeas y las organizaciones representativas debaten cuestiones que afectan al personal uniformado. Este intercambio de experiencias refuerza no solo a la AUGC, sino también al movimiento europeo en su conjunto en defensa de los derechos profesionales.

Si tuviera que señalar una única reforma que España debería abordar de forma urgente para acercarse a los estándares europeos en materia de derechos profesionales, ¿cuál sería y por qué?

R.  Si tuviera que señalar una prioridad, sería el refuerzo de la libertad de asociación y del papel de las organizaciones representativas independientes que celebran convenios colectivos vinculantes. Una representación eficaz y un diálogo social significativo son los cimientos sobre los que se pueden construir muchas otras mejoras. La experiencia europea demuestra que las instituciones funcionan mejor cuando el personal cuenta con una voz independiente y de confianza. El refuerzo de estos mecanismos beneficiaría no solo a los propios guardias civiles, sino también a la eficacia, la legitimidad y el atractivo de la institución a la que sirven.

El refuerzo de la libertad de asociación y la negociación colectiva vinculante beneficiaría no solo a los guardias civiles, sino también a la eficacia y legitimidad de la institución a la que sirven.

— Emmanuel Jacob, presidente de EUROMIL

LA HOJA DE RUTA DE AUGC

La presencia de AUGC, AUME y la Junta Directiva de EUROMIL en la movilización sindical europea de Madrid no es un gesto aislado: es la confirmación de que la reivindicación de derechos del personal uniformado español forma parte de una corriente europea más amplia, con respaldo institucional, jurídico y político. La libertad de asociación, la negociación colectiva vinculante y un diálogo social real no son aspiraciones aisladas de AUGC: son el estándar que ya disfruta buena parte de Europa y que EUROMIL identifica como la pieza clave para cerrar, de una vez, la brecha entre el norte y el sur del continente.

AUGC continuará trabajando junto a EUROMIL y AUME para que esa brecha deje de existir, y para que ser guardia civil en España signifique, también en materia de derechos, ser ciudadano de pleno derecho en uniforme.