La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) denuncia que el ministro del Interior, Fernando Grande‑Marlaska, ha faltado a la verdad a los guardias civiles y a la sociedad navarra. AUGC ha recibido una notificación oficial donde se informa de las inminentes condiciones para la desaparición de la Guardia Civil de Tráfico en Navarra y la integración en la Policía Foral.
Esta información confirma y desmiente lo que el ministro negó durante años: la expulsión de la Guardia Civil de las carreteras de Navarra. Sin decirlo abiertamente y sin asumir el coste político, pero por la vía de los hechos, sin trabajarlo previamente con las asociaciones profesionales de la Guardia Civil, por la puerta de atrás, más de 150 guardias civiles y sus familias pagarán las consecuencias.
La hemeroteca desmiente al ministro
En enero de 2020, Marlaska aseguró que "ningún guardia civil va a salir de Navarra". En febrero de 2025 fue más lejos y afirmó en Pamplona que ni la Guardia Civil ni la Policía Nacional abandonarían la Comunidad Foral ni verían recortadas sus plantillas. La realidad es otra. A los guardias civiles de Tráfico solo se les ofrecen tres salidas: cambiar de uniforme, renunciar a la especialidad de toda una carrera o hacer las maletas con sus familias. Cuando el Tribunal Supremo frenó el traspaso por decreto, el Gobierno no rectificó. Reformó la ley orgánica para imponerlo.
Una pasarela sin garantías y sin billete de vuelta
El documento no protege a quienes lo han dado todo durante décadas en las carreteras navarras:
- Salario congelado. El complemento compensatorio se irá absorbiendo con cada subida, incluidas las actualizaciones generales.
- Vivienda. No se reconoce ningún derecho ni compensación.
- Reserva. Quienes estén en reserva deberán volver al servicio activo.
- Jubilación. El coeficiente reductor queda en el aire, en manos del INSS.
- Plazo. Un único procedimiento y un mes improrrogable para decidir el futuro de toda una vida.
- Retorno. No existe ninguna vía para volver a la Guardia Civil.
Se desmantela la seguridad y se desmembra el Estado
La Policía Foral crecerá hasta 1.600 efectivos. A la Guardia Civil, en cambio, se le pone fecha de caducidad en el tráfico navarro, con un despliegue foral que deberá completarse en un máximo de tres años. El propio Marlaska se negó en 2020 a descartar nuevas cesiones de competencias.
Navarra no es un caso aislado. Es el mismo patrón que ha llevado al cierre del cuartel de Roquetas de Mar y al traslado forzoso de 180 guardias civiles. Competencia a competencia y cuartel a cuartel, se vacía a la Guardia Civil de capacidad operativa. Así se debilita a la institución que vertebra el Estado en la España rural, en las carreteras y en las fronteras.
Un ministro contra la Guardia Civil
Este agravio se suma a una larga lista:
- La negativa a reconocer la profesión de riesgo.
- La jornada de 35 horas que se sigue negando a nuestros compañeros.
- La disolución del OCON‑Sur en plena escalada del narcotráfico.
- La falta de medios frente a las narcolanchas.
- Las plantillas al límite en Ceuta.
- Unos derechos de representación de trabajadores muy inferiores a los de la Policía Nacional.
El ministro que presume de ampliar plantillas es el mismo que recorta competencias, cierra cuarteles y bloquea los derechos laborales de los guardias civiles.
AUGC exige
- La paralización del proceso hasta negociarlo con las asociaciones profesionales representativas.
- Una garantía real de retorno para quienes se integren.
- El mantenimiento íntegro y no absorbible de sus retribuciones ante nuevos incrementos salariales de la función pública.
- Vacantes con derecho preferente para quienes decidan seguir siendo guardias civiles.
- El compromiso por escrito de que no habrá nuevas cesiones de competencias.
Un ministro que falta a la verdad a quienes protegen a la ciudadanía no puede seguir ni un día más al frente de Interior. AUGC exige la dimisión inmediata de Fernando Grande‑Marlaska.
Consulta en esta infografía los detalles de la pasarela:
