La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) en la provincia de A Coruña desea expresar su profunda preocupación ante el agravamiento de los retrasos en las obras del nuevo acuartelamiento de As Cancelas, en Santiago de Compostela. Tras haber superado ampliamente la prórroga de 45 días anunciada por la Subdelegación del Gobierno el pasado mes de enero, la realidad a día de hoy es que el proyecto carece de una fecha de entrega definida y muestra una actividad constructiva mínima.

Nuestro secretario provincial, Pedro Mariscal, ha señalado que la situación actual hace casi inevitable la concesión de una nueva prórroga por parte de la Administración. Desde AUGC Coruña constatamos que, a pesar de los anuncios oficiales sobre supuestos remates finales, la obra se encuentra todavía en un estado muy preliminar en áreas críticas como los exteriores y los revestimientos de fachada. Es inaceptable que una infraestructura de esta envergadura, con una inversión de doce millones de euros, presente un ritmo de trabajo tan reducido en un momento que debería ser de finalización inminente.

Esta demora no es solo una cuestión administrativa, sino que conlleva un perjuicio directo y grave para los agentes y sus familias. Muchos compañeros se han visto obligados a abandonar sus antiguos pabellones y se encuentran actualmente en una situación de incertidumbre habitacional, costeando alquileres elevados en un mercado inmobiliario tensionado mientras esperan por unas viviendas que ya deberían estar entregadas.

AUGC Coruña ya advirtió desde el inicio que los plazos previstos no eran realistas. Ante la falta de respuestas por parte de la Subdelegación del Gobierno, esta asociación valora solicitar el acceso formal al expediente de la obra para analizar las causas técnicas alegadas por la adjudicataria. No descartamos emprender acciones legales o reclamar la imposición de penalizaciones si se demuestra que los retrasos carecen de una justificación sólida bajo la normativa de contratación pública.

Exigimos transparencia inmediata y un compromiso real por parte de las autoridades para desbloquear una situación que afecta a la operatividad del cuerpo y, lo que es más importante, al bienestar de las familias de la Guardia Civil en Santiago de Compostela.