La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) hace público un análisis exhaustivo que cruza la Estadística Anual sobre Drogas, el Balance de Criminalidad y los datos reales de plantilla de la Guardia Civil. Los resultados desmontan cualquier triunfalismo oficial: tras la disolución del OCON Sur en septiembre de 2022, las detenciones por narcotráfico en Andalucía han caído un 15 %, mientras que en el resto de España crecieron un 5,6 %. Mismo volumen de droga, menos detenidos y más riesgo para los guardias civiles en primera línea.
Puntos clave del informe:
Una estadística que camufla la realidad: El descenso de infracciones en el Balance de Criminalidad no mide menos droga en la calle, sino menos atestados instruidos y menor capacidad operativa. La cocaína aprehendida en España se ha duplicado en seis años (un incremento del 108,8 % desde 2020), evidenciando que la presión del narcotráfico no remite.
El vacío del OCON Sur y el desplazamiento de rutas: La cuota andaluza sobre las detenciones nacionales encadena caídas continuas desde 2021 (pasando del 35,19 % al 24,03 % en 2025). Ante el bloqueo del litoral gaditano, las organizaciones han redirigido el tráfico hacia Huelva, Málaga, Granada, Almería e incluso provincias interiores como Córdoba (donde las aprehensiones de hachís subieron un 1.650 % por el uso intensivo de la red viaria).
Sobrecarga límite y plantillas envejecidas: Las seis provincias del Plan Especial concentran el 61,7 % de la droga nacional con apenas el 17,8 % del personal del Cuerpo. En provincias como Huelva se alcanzan los 216,7 kg de droga por cada detención. Esta sobrecarga convive con catálogos obsoletos y un Servicio Marítimo cuyas dotaciones arrastran un grave envejecimiento sin renovación estructural desde su creación.
Desequilibrio de medios, violencia y hostigamiento: Frente a un parque de cerca de seiscientas narcolanchas, la Guardia Civil apenas cuenta con una veintena de patrulleras en la zona del Estrecho, muchas de ellas inoperativas por falta de presupuesto de mantenimiento. Esta precariedad técnica se agrava con el uso de armamento de guerra por las mafias, la pérdida de vidas en acto de servicio y redes de contravigilancia activa con amenazas y señalamientos directos a los agentes y sus familias.
Instrucción judicial fragmentada: La persecución penal de las grandes tramas en la Audiencia Nacional avanza desconectada de los tiroteos, homicidios y agresiones locales, delegados en juzgados ordinarios desbordados y sin especialización.
Demandas urgentes de AUGC:
Restitución del OCON Sur con estructura orgánica, permanente y especializada.
Declaración inmediata de Zona de Especial Singularidad para el litoral andaluz, Huelva y el bajo Guadalquivir.
Reconocimiento de la profesión de riesgo y retribución específica por peligrosidad extrema.
Plan integral de renovación naval con embarcaciones de alta velocidad blindadas, chalecos antibalas con flotabilidad y dotación mínima de cuatro agentes en abordajes.
Creación de juzgados especializados en crimen organizado en los partidos judiciales críticos