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COMO NOS VEN EN LOS LIBROS DE TEXTO: GUARDIAS CIVILES E HISTORIA
Noticias | Administración AUGC
La historia es un instrumento muy poderoso, o al menos lo ha sido, para la educación política de las nuevas generaciones. Por ejemplo, durante los años de la dictadura franquista se intento crear modelos de conducta entre los jóvenes legitimando al Caudillo como salvador de España y a la iglesia católica como eje vertebrador (nacionalcatolicismo) de toda la historia de nuestro país. Su memorismo (recuerdan aquello de la lista de los reyes godos), la ejemplaridad de personajes y hazañas, perfectamente manipuladas, y el adoctrinamiento constante fueron las pautas de la historia que se enseño durante años en colegios y universidades. En este contexto la Guardia Civil siempre estuvo de lado de los poderosos y sus gestas, el Alcázar o el asedio de Santa María de la Cabeza, son las únicas ocasiones para ensalzar el pasado heroico del Cuerpo.
Los libros de texto han cambiado mucho en nuestros días, afortunadamente. También los de ciencias sociales.
De la misma forma estamos asistiendo a un cambio en el estilo de aproximarse a la historia de la Guardia Civil. Ahora los protagonistas no solo son sus generales y gestas, lo son también los guardias civiles y su trabajo cotidiano. Ejemplos de lo que decimos son los trabajos de Miguel López Corral, por cierto capitán de la institución, y Lorenzo Silva. Son, respectivamente, los libros Guardia Civil, claves históricas para entender a la Benemerita y a sus hombres y Serenos ante el peligro, la aventura histórica de la Guardia Civil, editados el primero por Esfera de Libros y el otro por Algada. Todavía hay mucho que hacer en esta línea de investigación y de dar la palabra a los guardias civiles en la historia de la institución. Pero, ciertamente, estos trabajos avanzan en una buena dirección.
Incluso en el trabajo de Lorenzo Silva se habla de nuestra organización. Lo transcribimos a continuación:
Aparte de la incorporación de la mujer, en las dos últimas décadas se han unido al cuerpo muchas personas que no obedecen en absoluto al perfil, marcadamente rural, y en buena medida endogámico, que dominaba la recluta hasta fechas recientes. Muchos hombres y mujeres criados en el entorno urbano, y sin relación previa con la institución, se han incorporado a ella. No pocos de ellos con estudios superiores, necesarios para algunas de las modernas especialidades (por poner un ejemplo, solo en el laboratorio de ADN trabajan decenas de biólogos).
Ellos, y ellas, han traído un cambio sociológico considerable, que es el que explica, entre otras cosas, que más de un tercio de la plantilla esté afiliado a la AUGC (Asociación Unificada de Guardias Civiles), una asociación profesional (los sindicatos siguen prohibidos en el cuerpo, por su carácter militar) que reivindica abiertamente la desmilitarización del instituto. La AUGC ha terminado por obtener reconocimiento oficial, con su incorporación a un órgano consultivo, el Consejo de la Guardia Civil, en el que están representados guardias, suboficiales y oficiales. Su acción de más impacto fue sin duda la manifestación que en 2007 reunió a 3.000 agentes uniformados, y con tricornio, en la Plaza Mayor de Madrid, para protestar por su situación laboral y pedir, una vez más, que el cuerpo dejara de tener carácter militar. Celebrada en el mismo escenario en el que tantas veces combatieron los guardias, durante las revoluciones del XIX, la movilización no podía ser más simbólica, ni más indicativa de la transformación vivida por el Cuerpo.
Pero volvamos a los libros de textos que estudian nuestros hijos. Hemos consultado dos de estos manuales de los estudiantes de tercero de ESO y COU de dos potentes editoriales de material escolar, Akal y Santillana, para conocer como se aproximan en estos momentos a la historia de la Guardia Civil. El primero de ellos, muy extendido en las aulas, es la Historia Contemporánea de España, en versión escolar, del profesor Javier Tussell. En este volumen leemos lo siguiente:
“Hacia los años cuarenta del 1800 el orden publico había estado en manos de cuerpos locales, al mismo tiempo, la existencia de la Milicia Nacional tenia en el mayor parte de los casos una significación de carácter político en el sentido progresista. Los proyectos para la creación de un Cuerpo dedicado a mantener el orden publico se deben remontar hasta los años veinte pero solo se plasmaron de manera definitiva en el momento de configurarse la década moderada y significo la desaparición de la milicia. Se siguió el modelo francés de la Gendarmería. La principal característica es que a pesar de los fines civiles de la Guardia Civil, sin embargo, se le dotó a este Cuerpo de una estructura militar, lo que le daba una disciplina peculiar que la centralización acentuaba. También hay que resaltar el modo de vida peculiar de los guardias civiles en las casas cuarteles. La existencia de la Guardia Civil tuvo un resultado evidente, pero no ha de olvidarse tampoco que la situación del medio rural español se caracterizaba por un bandolerismo endémico, consecuencia de las sucesivas guerras”.
Javier Tussell señala, por ultimo, que los objetivos de la Guardia Civil fueron “proteger el orden y las personas, y bienes de los vecinos honrados y pacíficos” “formando parte en adelante del paisaje de la España contemporánea”. Este historiador también reseña el 23-F de 1981 en los siguiente términos: “la mayor parte de los asaltantes guardias civiles desconocían los propósitos de Tejero y sus oficiales, quienes les habían llevado allí engañados”. El video que realizo AUGC hace unos años, 23-F: hablan los guardias civiles, confirma esta opinión de forma rotunda.
En el libro colectivo de Akal leemos lo siguiente: “los objetivos de la Guardia Civil son la protección de personas y propiedades. Desde su fundación adopto algunas de las características que aun conserva hoy: disciplina militar, ubicación rural en casas-cuarteles, actuación por parejas,... se utilizo en labores de policía, ayuda y socorro, y en situaciones catastróficas, pero sobre todo en defensa del orden y la propiedad, finalidad esencial para la que fue creada”.
Como puede observarse las referencias históricas siguen ancladas en un viejo modelo de la Guardia Civil aunque es de agradecer que los redactores de estos manuales escolares insistan en priorizar las misiones policiales que han realizado desde siempre los guardias civiles. Aunque también echamos en falta una referencia a nuestro compromiso en la lucha contra el terrorismo.
Desde luego desde la AUGC vamos a enviar algunos documentos a dichas editoriales escolares para que conozcan mejor la realidad de los guardias civiles y sus propuestas de convertirse en un cuerpo policial civil para que vayan renovando también su visión de estas cuestiones.
Manuel del Alamo