Las últimas décadas han venido motivadas por un gran fenómeno social que ha sido la integración de las mujeres en el ámbito laboral lo que ha conllevado una nueva realidad social que es la necesidad de compatibilizar conciliación familiar y laboral. Esta integración ha sido cuantitativa pero no cualitativa por ello se ha desarrollado numerosa normativa comunitaria y otras reformas legislativas para que la integración sea desde el principio de igualdad de trato y oportunidades y desde la perspectiva de género, lo que incluye retos y objetivos hacia una sociedad sostenible que tenga en cuenta las necesidades de las personas que la componen ya sean hombres o mujeres. Y esas necesidades pasan por tres ámbitos: la vida con los demás, el trabajo remunerado y el tiempo de cada cual. La gestión laboral ya sea en el sector privado o público no puede obviar esta realidad y es motivo de normativa cuyo fin tiende cada vez más a equilibrar la compatibilidad entre familia y trabajo como método de resultados laborales satisfactorios.
La Guardia Civil se cree en la disposición de desmarcarse de esta obligación. Nos encontramos en momentos de cambios normativos que siendo de una gran importancia para el colectivo en general sigue siendo discriminatoria para la mujer en particular. Sigue sin contemplarse la elaboración de la normativa desde la perspectiva de género como marca la Ley Orgánica 3/2007 para la igualdad efectiva entre mujeres y hombres y ello es parte del insistente entramado sexista de la Dirección General de la Guardia Civil.
Desde AUGC denunciamos la falta de un informe de impacto de género que ponga sobre la mesa de debate la situación laboral de las mujeres guardias civiles. Sin duda alguna conceptuaríamos las discriminaciones por su nombre: segregación ocupacional, división sexual del trabajo, discriminación por razón de embarazo, acoso sexual, acoso por razón de sexo, discriminación de trato y oportunidades, etc.
La igualdad es un principio constitucional pero sobretodo es una condición de obligado cumplimiento, por lo que no debe quedarse en meras expectativas de “exposición de motivos”, o de primeros artículos de intenciones, o de cuestiones puramente relacionadas con situaciones de embarazo sino que debe abarcar toda la exposición de la normativa planteando alternativas reales a los obstáculos y para ello es necesario UN DEBATE sobre la situación actual de discriminación de la mujer en la Guardia Civil en toda su extensión: acceso, ascenso, promoción, salud laboral, formación, uniformidad, destinos, etc.; además debe hacerse con coherencia desde la formación adecuada en materia de género e igualdad y en relación directa con lo anterior, asumiendo la presencia de mujeres y representantes de las asociaciones profesionales en su desarrollo.
Y en esta lucha estamos en los grupos de trabajo donde desde AUGC se han identificado y trasladado varios puntos:
1º.-Que el desarrollo normativo en la Guardia Civil tenga en cuenta el uso de un lenguaje no sexista como herramienta útil para desterrar la desigualdad en un ámbito laboral ya de por si fuertemente masculinizado.
2º.-Que la Guardia Civil tiene como colectivo menos representado y más desfavorecido a las mujeres guardias civiles y debe proyectar sobre ellas una igualdad real y efectiva. Es un hecho que el escaso 5% de presencia de mujeres ya por sí mismo es un indicador de la discriminación de género que padece este colectivo en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y del que hace ya dos décadas no supera. No sería el primero que elabora un verdadero plan de integración de las mujeres que garantice su presencia en las academias de formación y consecuentemente en su colectivo laboral.
Se propone la reserva del 50% de plazas para garantizar el acceso en igualdad a un entorno laboral masculinizado y sin proyecciones reales de alcanzar cotas equilibradas de presencia entre sexos que puedan ir garantizando igualdad en ascensos, promoción, formación, etc.
3º.-Presencia equilibrada entre mujeres y hombres en los órganos de evaluación.
4º.-Formación en materia de género e igualdad en los centros de enseñanza.
5º.-Apliación de medidas reales y acciones positivas necesarias a favor de las mujeres al objeto de corregir situaciones de desigualdad respecto de los hombres, para lo cual se insta a la realización por parte de personal cualificado de un diagnóstico de situación que permita delimitar las barreras y obstáculos en la igualdad de trato y oportunidades aplicables al acceso, ascenso, promoción profesional, enseñanza y formación, etc.
6º.- Activación del Observatorio de la Mujer.
La igualdad laboral en la Guardia Civil, lejos de lo pudiera parecer ya una realidad no deja de ser un mero concepto jurídico formal. Necesitamos que las mujeres visibilicen su posicionamiento a través del asociacionismo y que se involucren en la lucha de sus derechos.
Pilar Villacorta
Secretaria Mujer AUGC