La Comandancia de Almería confirma en una nota de prensa el cese de 180 guardias civiles sin concretar plazos, ni cuántos absorberá el futuro cuartel de Vícar, ni cuántos quedarán fuera
AUGC llama a toda la ciudadanía a la concentración del 13 de julio, a las 11:00 horas, frente al cuartel de Roquetas de Mar en apoyo a la Guardia Civil.
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) denuncia públicamente el desprecio que el Gobierno, en connivencia con la cúpula del Cuerpo, está mostrando hacia la Guardia Civil con el cierre del Puesto Principal de Roquetas de Mar (Almería). Se entregan competencias que la Guardia Civil ha ejercido durante décadas (la demarcación de Roquetas-Aguadulce, la seguridad del Centro Penitenciario de El Acebuche y la Subdelegación del Gobierno en Almería) y se arrastra a cientos de puestos de trabajo a una situación de absoluta incertidumbre.
No existe necesidad operativa alguna. Hablamos de una de las unidades con mayor carga de trabajo de España, con más de 12.000 diligencias y más de 1.000 detenidos al año. Nadie desmantela una unidad así por razones técnicas. Se desmantela por razones políticas. Y no es un hecho aislado: Roquetas se suma a una lista creciente de demarcaciones, sedes e instalaciones que la Guardia Civil va perdiendo sin explicación. Mientras se cierran cuarteles por un lado y la UCO soporta presuntas presiones e injerencias que ya investigan los tribunales por otro, es legítimo preguntarse si lo que se persigue no es, sencillamente, que la Guardia Civil desaparezca de hecho, trozo a trozo, sin necesidad de derogar ninguna ley.
Una nota de prensa que confirma lo peor: cese inmediato, futuro sin plazos
La nota de prensa difundida hoy por la Comandancia de Almería, tras la reunión del general Jefe de Andalucía con una representación del personal, confirma oficialmente lo que AUGC venía denunciando: los 180 guardias civiles afectados serán cesados en sus destinos. Lo que va a ocurrir de manera inmediata se comunica con total claridad; lo que debería dar seguridad a las familias, en cambio, queda en el aire. Ni un solo plazo sobre el "proyectado" acuartelamiento de Vícar, ni una cifra sobre cuántos efectivos absorberá esa unidad, ni una palabra sobre cuántos guardias civiles quedarán fuera y serán dispersados por la provincia. Se habla de "estudios", de "transición ordenada" y de "soluciones que minimicen el impacto", pero no se ofrece un solo compromiso verificable. Para el cese, precisión quirúrgica; para el futuro de 180 familias, vaguedades. Insuficiente.
Un Generalato que calla arriba y castiga abajo
Ante todo esto, ¿dónde están nuestros generales? El Código de Conducta exige a quienes ejercen el mando liderazgo y ejemplaridad, y proclama que "el honor es su principal divisa". Sin embargo, la cúpula del Cuerpo no osa levantar la voz frente a los de arriba mientras aplica con todo rigor el régimen disciplinario a los de abajo. Ni una sola voz se ha alzado para defender a los más de 180 guardias civiles de Roquetas, que se han enterado por los medios de comunicación de decisiones que afectan a sus vidas y a las de sus familias. Quien exige sacrificio y disciplina a la tropa tiene el deber moral de defenderla ante el poder político. Lo contrario no es lealtad institucional: es sumisión.
Un derecho preferente que no evita el destierro
AUGC advierte de que el marco jurídico previsto para estos casos, el derecho preferente por disolución o reducción de unidades, es manifiestamente insuficiente. Solo permite optar con preferencia a vacantes que existan en la misma provincia: no garantiza destino en la localidad, no impide traslados forzosos y deja a los agentes a merced de las vacantes que la Administración decida publicar. En la práctica, condena a cientos de familias a una auténtica pena de destierro: abandonar sus hogares, los colegios de sus hijos y el arraigo construido durante décadas de servicio.
Por ello, AUGC va a pelear por que se respeten todos los derechos de los guardias civiles afectados y de sus familias y, si es necesario, exigirá la adaptación de la normativa de destinos para evitar ese destierro. AUGC ya lo advirtió en la reunión mantenida el pasado 3 de junio en Sevilla con el General Jefe de la Zona de Andalucía, donde la propia Jefatura reconoció que no hay fechas, que no se sabe qué va a ocurrir y que se trata de una decisión política que corresponde a la Secretaría de Estado de Seguridad.
AUGC Almería actúa: escrito al Consejo y reunión con el Subdelegado
La delegación de AUGC en Almería va a dirigir un escrito al Consejo de la Guardia Civil preguntando por la situación en la que van a quedar los guardias civiles de Roquetas de Mar y qué medidas excepcionales se van a adoptar para evitar su destierro. Asimismo, ha solicitado una reunión con el Subdelegado del Gobierno en la provincia para expresar el profundo malestar de los agentes y exigir que cualquier traslado se realice respetando siempre los intereses de los afectados, con soluciones habitacionales, con respuestas claras a sus interrogantes y con la creación de un canal de comunicación fluido que ponga fin a meses de silencio institucional.
13 de julio: cita frente al cuartel
AUGC hace un llamamiento a toda la ciudadanía de Roquetas de Mar y del Poniente almeriense a sumarse a la concentración convocada por las asociaciones profesionales el próximo lunes 13 de julio, a las 11:00 horas, frente al Puesto Principal de la Guardia Civil, en la calle Duque de Ahumada. Esta movilización no pretende enfrentar a unos cuerpos policiales con otros: defiende la continuidad de una unidad que lleva décadas garantizando la seguridad del municipio y exige transparencia a quienes deciden en los despachos lo que pagan los vecinos en la calle.
AUGC lamenta, una vez más, que decisiones de esta trascendencia se adopten al margen de los representantes legítimos de los guardias civiles.
Los agentes de Roquetas no piden privilegios: piden respeto. Y AUGC estará a su lado, hasta que lo obtengan.