Ocho agentes frente a una masa creciente
Según la información trasladada a esta asociación, el dispositivo comenzó en torno a las 22:00 horas con patrullas de distintos puntos de la Comandancia de Cáceres, además de efectivos de Seguridad Ciudadana, Agrupación de Tráfico, USECIC y equipo PEGASO. En uno de los puntos, ocho componentes de la USECIC que ya venían de prestar un servicio previo tuvieron que hacer frente inicialmente a unas ochenta personas, cifra que fue creciendo progresivamente hasta desbordar cualquier capacidad de contención.
Los agentes regresaron a base pasadas las cinco de la madrugada (quince horas de servicio ininterrumpido, con la cena a las tres) y volvieron a entrar de servicio a las cuatro de la tarde del mismo día. Durante la intervención, según relatan, fueron deslumbrados de forma reiterada con linternas, además de insultados y ridiculizados, en plena noche y en un entorno rural aislado.
Finalmente la concentración se consolidó. Se prevé que se prolongue, al menos, hasta el domingo.
No es un imprevisto: es un patrón
AUGC recuerda que este tipo de convocatorias no aparecen de la nada. Se difunden con antelación en canales abiertos y europeos, y su celebración en España se ha convertido en una cita recurrente. Ya lo advertimos en La Peza (Granada), en el aeropuerto de Ciudad Real y, hace apenas siete meses, en el embalse del Cenajo (Hellín, Albacete), donde el operativo se saldó con más de una decena de guardias civiles heridos, vehículos oficiales dañados y ninguna detención, después de que se enviara a los agentes con un planteamiento meramente disuasorio y sin material antidisturbios.
La conclusión es la misma en todos los casos: cuando la información existe pero la previsión no se traduce en efectivos, medios y relevos, el coste lo pagan los guardias civiles con su integridad física y su descanso, y los ciudadanos con la desatención de comarcas enteras que se quedan sin patrullas mientras se «canibalizan» unidades para cubrir el evento.
Las USECIC: de la excepción a la costumbre
A esta situación se suma un problema estructural que AUGC viene denunciando desde hace años y que el caso de La Granja vuelve a poner sobre la mesa. Las Unidades de Seguridad Ciudadana de Comandancia (USECIC) fueron concebidas como grupo de respuesta rápida en apoyo de las unidades territoriales de su propia Comandancia. Sin embargo, desde hace tiempo se emplean sistemáticamente a nivel de Zona y, cada vez con más frecuencia, fuera incluso de su Zona.
La normativa contempla ese empleo con carácter excepcional y extraordinario. Lo que denunciamos es que lo excepcional se ha convertido en habitual. En el caso que nos ocupa, todo apunta a que la Zona de Extremadura será auxiliada con efectivos de la Zona de Castilla y León, y Castilla la Mancha, con la consiguiente merma de la seguridad en sus demarcaciones de origen en plena campaña estival.
El limbo retributivo y funcional de las USECIC
Las USECIC prestan servicios de orden público en condiciones equiparables a las de unidades de reserva, pero sin ser consideradas especialistas, sin depender orgánicamente de la Jefatura de Unidades Especiales y de Reserva y sin percibir las mismas retribuciones ni la misma compensación por el desempeño de esos cometidos. Un régimen intermedio que las deja en tierra de nadie: se les exige como a una unidad de reserva y se les trata como a una patrulla de seguridad ciudadana.
AUGC ya elevó al Consejo de la Guardia Civil la propuesta de que las salidas de personal de USECIC en apoyo de unidades de reserva se articulen mediante comisión de servicio a dichas unidades, garantizando la percepción del mismo complemento. La respuesta fue negativa. Siete años después, el problema no solo persiste, sino que se ha agravado.
Lo que AUGC exige
Un plan nacional de respuesta a concentraciones ilegales masivas, con activación anticipada, mando único, dotación completa de medios de protección y refuerzos programados desde el primer minuto, no cuando la situación ya es irreversible.
Garantía efectiva de los tiempos de descanso y del máximo de jornada, con relevos planificados y no jornadas de quince horas encadenadas con reincorporaciones a las pocas horas.
Cese del empleo ordinario de las USECIC fuera de su Comandancia y de su Zona, reservando esa posibilidad al carácter excepcional que la normativa le atribuye y exigiendo, cuando proceda, la preceptiva orden del órgano competente.
Equiparación retributiva y funcional de las USECIC cuando desempeñen cometidos propios de unidades de reserva.
Que no se detraigan efectivos de Tráfico ni de puestos territoriales dejando comarcas enteras sin una sola patrulla disponible.
El reconocimiento de la Guardia Civil como profesión de riesgo, que sigue negándose pese a episodios como este.
El honor no se improvisa, la previsión tampoco
El Código de Conducta impone a quienes ejercen el mando un deber reforzado de cuidado hacia sus subordinados. Enviar a ocho agentes exhaustos frente a una masa creciente, sin relevo y sin medios, no es un contratiempo operativo: es una decisión con responsables.
AUGC reclama a la Dirección General de la Guardia Civil una evaluación pública del dispositivo, la depuración de responsabilidades si procede y el compromiso firme de que la próxima convocatoria (porque habrá una próxima) no vuelva a resolverse a costa de la salud y la seguridad de los guardias civiles.
AUGC, la asociación mayoritaria de la Guardia Civil, antes que nadie.