"Tenemos la posibilidad de ejercer unos de los trabajos –la función policial- más vocacionales posibles. Pero su ejercicio, sobre todo en la Guardia Civil, exige un esfuerzo tal, que somos profesionales claramente candidatos al síndrome del “quemado”. Es importante por tanto, crear los mecanismos para paliar esta eventualidad. Y la solución comienza por tener esos necesarios cauces de participación; porque un guardia civil sometido a tantas tensiones diarias, de entrada, tan sólo quiere que sus mandos le escuchen. Esa será la labor de las asociaciones en un futuro inmediato. Eso, y por supuesto, ir avanzando en la mejora de derechos laborales. El mensaje para nuestra gente, por tanto, es de optimismo, de ilusión porque todos juntos ¡lo vamos a conseguir!" Estas reflexiones y un repaso a la actualidad asociativa nos realiza, en esta entrevista exclusiva para nuestra web, el secretario general de AUGC, Alberto Moya.