Entrevistamos al secretario general de AUGC, Alberto Moya, para nuestros lectores, repasando los temas de mayor actualidad tras la gran manifestacion de guardias civiles del pasado 18-S. 1-cuál es tu valoración de la manifestación. Nos encontramos ante un hecho histórico en la Institución. Y no sólo por el éxito de participación; algo irrefutable y admitido hasta por instancias gubernativas. No, debemos ir mucho más allá. La sentencia número 847/10 del TSJ de Madrid, unida a la mayor manifestación de guardias civiles que han presenciado los ciudadanos, provocan un resultado trascendente. Se ha cristalizado –consolidado- el marco que regulará la forma de peticionar los cambios que sin dudas vendrán, en las condiciones económicas, profesionales y sociales para los miembros del Cuerpo. El guardia civil, le pese a quien le pese, puede a partir de ahora, concentrarse y manifestarse para reivindicar mejoras en su trabajo; y sus representantes elegidos democráticamente, podrán trasladar y hacer públicas cuantas reclamaciones y carencias laborales padezcan los integrantes del Cuerpo. 2-cómo ves en estos momentos al movimiento asociativo Lo percibo atravesando un momento trascendental. Quizás no se ha percibido en su justa medida el momento tan crítico que hemos vivido. Había una clara intención por parte de los responsables ministeriales de restringir, no en esta ocasión, sino para siempre, derechos fundamentales como el de manifestación o libertad de expresión. Y vienen momentos duros. Aunque se ha podido parar este intento, es claro que el Ministerio del Interior ha asumido las tesis más reaccionarias de la Guardia Civil. La que protagonizan los altos mandos del Cuerpo; que en estos momentos están enormemente preocupados porque piensan que la Guardia Civil acabó como se le conocía hasta ahora, hasta el mismo día 18 de septiembre. Obviamente, la mayoría de los guardias civiles no pensamos así. Y las asociaciones que están tirando en estos momentos del carro, así lo expresan: son simplemente tiempos de poner en marcha los cambios necesarios para convertir a la Guardia Civil en un cuerpo de seguridad moderno. Y todo esto, provocará, sin dudas, tensiones internas que habrá que ir superando. 3-el gobierno debe rectificar…. Debe, debe rectificar… un colectivo de 85.000 trabajadores y sus familias así lo esperan; seguirán esperando a que se dignifiquen sus condiciones de vida y trabajo; la diferencia es que ya no permanecerán callados y resignados, ahora se han dado cuenta que la sociedad no sólo los aprecia como profesionales, sino que los apoya en sus justas peticiones. Pero del mismo modo, ofrecemos diálogo al Ministerio, para conseguir desbloquear este conflicto. 4-tienes de nuevo un expediente abierto por unas declaraciones Sí. Y realizadas en un contexto tenso. Cuando la Delegación de Gobierno había prohibido una manifestación a todas luces legal. Con una sensación de discriminación que nos decidió a realizar unas declaraciones donde no pasara desapercibida tal situación. Nos encontramos lo que para nosotros era –y la justica nos ha dado la razón- frente a un acto injusto y de esa forma lo expresamos. Del mismo modo, pensamos que el poder judicial nos volverá a dar la razón, y estos expedientes se cerrarán sin responsabilidad. 5- ¿y ahora qué? ¿Cuáles son las propuestas de AUGC a corto plazo? Exactamente las mismas. Seguiremos luchando por mejorar las condiciones laborales y profesionales de los guardias civiles. No nos resignamos a que un guardia civil preste una jornada laboral comparativamente peor que un integrante de cualquier otro policía. Del mismo modo que seguiremos reivindicando una ley de personal que permita la promoción profesional en igualdad de condiciones para todos los miembros del Cuerpo, sin excepción. Son compromisos adquiridos por el Ministerio del Interior, y seguiremos recordándoselos el tiempo que haga falta. Con responsabilidad, pero con la firmeza necesaria. Del mismo modo que, cuando la situación económica comience a recuperarse, la equiparación salarial de los guardias civiles con los cuerpos policiales autonómicos y locales, se convertirá en la prioridad de AUGC.