UNA ÉPOCA EN LA QUE DEFENDER TUS DERECHOS TENÍA UN PRECIO

Jesús Molins ejerció como Delegado y Secretario General de AUGC en Aragón en una de las etapas más difíciles del asociacionismo dentro del Cuerpo. Ya en abril de 2004 era referente indiscutible en Zaragoza: bajo su liderazgo, AUGC Aragón representaba a más del 40% de los 2.970 guardias y cabos de la comunidad. Lo hacía en un contexto en que no existía ley propia que amparara los derechos de los guardias civiles, la dependencia del Ministerio de Defensa era total y defender públicamente la democratización del Cuerpo podía costar el expediente, el destino o algo peor. Jesús Molins lo hizo igualmente, con claridad y sin concesiones:

«Queremos que la Guardia Civil dependa sólo del Ministerio del Interior; derecho a la libertad de expresión y de asociación y, sobre todo, que se desmilitarice el Cuerpo.»

— Jesús Molins, Aragón Digital, abril de 2004.

EN LA CALLE, EN PRIMERA FILA, SIEMPRE

Jesús Molins no se quedó al margen cuando llegó el momento de poner el cuerpo. El 20 de enero de 2007, subió a la tribuna de la manifestación histórica en la Plaza Mayor de Madrid, la primera y única vez en la historia de la democracia española en que miles de guardias civiles se concentraron públicamente vistiendo su uniforme reglamentario y el tricornio. Más de 3.000 agentes salieron a la calle ese día para exigir respeto, derechos laborales y el fin de décadas de discriminación. Un momento sin precedentes que marcó un antes y un después, y que tuvo un coste profesional real para quienes lo protagonizaron. Él estuvo allí.

Ese compromiso dejó huella en su trayectoria. La confrontación por ejercer la labor asociativa era entonces aún mayor que hoy, y las represalias contra quienes defendían a sus compañeros formaban parte del paisaje cotidiano. Jesús Molins lo sabía y lo asumió sin apartar la mirada.

EL FRUTO DE UNA LUCHA QUE NUNCA FUE GRATUITA

Su entrega cristalizó el 22 de octubre de 2007, cuando se aprobó la Ley Orgánica 11/2007, reguladora de los Derechos y Deberes de los miembros de la Guardia Civil, el primer estatuto propio y completo del Cuerpo, que reconocía por primera vez el derecho fundamental de asociación profesional. Con la misión cumplida, Jesús Molins dejó el cargo en marzo de 2008, tal y como recogió Europa Press, fiel a sí mismo hasta el final.

Fue también autor de artículos de referencia sobre la Guardia Civil y la democracia española. Su análisis sobre el papel del Cuerpo en el 23-F de 1981 quedó como documento de memoria histórica del movimiento asociativo, escrito con la lucidez y el rigor que le caracterizaban.

AUGC traslada su más sentido pésame a sus familiares, amigos y a todos quienes compartieron con él años de lucha y entrega. Fue de los que abrieron camino cuando hacerlo no era fácil. Su recuerdo permanece en cada derecho que hoy tenemos.

INFORMACIÓN SOBRE LOS ACTOS FÚNEBRES

Veatorio  Tanatorio de Torrero, Sala n.º 2. Domingo 10 de mayo, de 16:30 a 21:00 horas.

Funeral  Lunes 11 de mayo, 9:00 horas. Capilla n.º 1, Cementerio de Torrero.

Inhumación de cenizas  10:30 horas.