La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) celebró su Asamblea General con una apertura que rompió la solemnidad habitual para convertirse en un emotivo acto de reconocimiento a quienes ya no están.
Antes de abordar ningún asunto organizativo, la asamblea guardó un minuto de silencio en memoria de compañeros fallecidos: Germán y Jerónimo, asesinados en Huelva en el cumplimiento de su deber; José Alberto, representante de AUGC en León, recientemente jubilado y fallecido este año tras una vida de entrega a la organización; Jesús Molins, veterano y comprometido representante sindical en Aragón, figura clave en la lucha por los derechos de la plantilla durante décadas; y siempre en el recuerdo David y Miguel Ángel, asesinados en Barbate. Un homenaje sobrio y sentido que puso de manifiesto que, para AUGC, las personas siempre están antes que los procedimientos.
Durante la jornada se vivieron momentos de gran calado institucional, destacando el emotivo homenaje a Mateo (AUGC La Rioja), que cierra una etapa de más de veinte años al frente de su secretaría provincial demostrando un compromiso absoluto. Del mismo modo, la organización transmitió un afectuoso mensaje de aliento a Eva (AUGC Madrid) debido a un delicado bache de salud, quien delegó su representación en Ivo, que asume ahora el testigo al frente de Madrid arropado por el reconocimiento colectivo a la labor y dedicación prestadas.

En materia de derechos de representación y sindicación, en el frente europeo, se avanza de forma decidida a través de la vía de EUROMIL ante el Comité Europeo de Derechos Sociales (CEDS), mecanismo que puede suponer un punto de inflexión definitivo en el reconocimiento del derecho de sindicación para los guardias civiles. Una resolución favorable del CEDS abriría la puerta una iniciativa legislativa para la negociación colectiva, dotando por fin a la Guardia Civil de las herramientas de representación que le corresponden en un Estado de derecho moderno.
En el plano reivindicativo, la asamblea recibió con expectación los avances en la negociación de coeficientes reductores para la jubilación anticipada, en un proceso que se lleva a cabo en mesa técnica al más alto nivel con representantes del Ministerio del Interior. Juan Fernández, nuestro Secretario General expresó ante la asamblea la línea roja de la negociación: protección de todos los regímenes, clases pasivas y seguridad social.
AUGC cerró su asamblea con la misma seña de identidad que la define desde su fundación: la democracia interna como forma de gobierno y la unidad como condición de fortaleza.
Representantes de todas las provincias de España se dieron cita en una jornada en la que la pluralidad de voces, el debate franco y la votación transparente demostraron que AUGC es una organización viva, participativa y representativa de toda la geografía del Cuerpo. Porque cuando una asociación es capaz de reunir en torno a una misma mesa a compañeros de Galicia y de Canarias, del Pirineo y del Estrecho, de la capital y de la España más rural, y de tomar decisiones con legitimidad democrática, está haciendo exactamente lo que se le exige a cualquier institución seria: escuchar, deliberar y decidir juntos.
Esa es la AUGC que seguirá defendiendo a los guardias civiles.