Durante el encuentro, AUGC trasladó la preocupación existente entre los guardias civiles que prestan servicio en el perímetro fronterizo, el Servicio Marítimo, los Grupos Especiales de Actividades Subacuáticas (GEAS) y las patrullas terrestres que intervienen diariamente con las personas interceptadas tras alcanzar la costa.
La asociación insistió en la necesidad de que se dicten, con la máxima urgencia, instrucciones operativas claras, homogéneas y por escrito que proporcionen seguridad jurídica a los agentes y unifiquen los criterios de actuación en un escenario que ha cambiado sustancialmente tras el pronunciamiento del Alto Tribunal.
AUGC recordó igualmente que los guardias civiles cumplirán, como siempre, las resoluciones judiciales y actuarán con absoluto respeto al ordenamiento jurídico.
No obstante, considera imprescindible que los profesionales conozcan con precisión el procedimiento que deben aplicar en cada intervención para evitar dudas operativas que puedan afectar tanto a la eficacia del servicio como a la protección jurídica de los agentes.
Durante la reunión también se puso de manifiesto que, según los últimos balances oficiales del Ministerio del Interior, Ceuta lidera actualmente la presión migratoria en España, lo que convierte a la ciudad en el principal punto de entrada irregular al territorio nacional, con mas de mil inmigrantes en los últimos dias.
Esta realidad exige reforzar los medios humanos y materiales de la Guardia Civil, así como dotar a los agentes de la seguridad jurídica necesaria para afrontar un fenómeno migratorio de extraordinaria complejidad.
A esta situación se suma el incremento de las tragedias humanas en nuestras costas.
Cada vez son más las personas que pierden la vida intentando acceder a Ceuta a nado, entre ellas menores de edad, en una ruta extremadamente peligrosa que obliga a la Guardia Civil a mantener un esfuerzo permanente en labores de vigilancia, auxilio y rescate.
En lo que va de año se han localizado 27 cuerpos sin vida en el entorno del litoral ceutí.
Solo durante este mes de julio, la Guardia Civil ha recuperado ocho cadáveres en las costas de la ciudad, cuatro durante este pasado fin de semana.
Estos datos reflejan la gravedad de la situación y el enorme esfuerzo que realizan los guardias civiles, quienes no solo garantizan la vigilancia de la frontera, sino que intervienen de forma constante en rescates, asistencias humanitarias y en la recuperación de personas fallecidas.
A ello se añade el elevado desgaste físico y emocional que soportan diariamente los agentes como consecuencia de la intensa presión migratoria que sufre la frontera de Ceuta.
La constante exposición a situaciones de alto riesgo, la tensión operativa permanente y la necesidad de intervenir en rescates, intentos de entrada irregular y episodios de violencia generan una importante carga psicológica y un evidente riesgo para su integridad física.
Como ejemplo de esta realidad, durante los últimos días un guardia civil resultó herido de diversa consideración al intentar interceptar a varios inmigrantes que trataban de acceder irregularmente a territorio nacional trepando el vallado del perímetro fronterizo.
Incidentes como este evidencian el alto nivel de peligrosidad al que se enfrentan los agentes en el desempeño de sus funciones.
Por todo ello, AUGC considera imprescindible que cualquier cambio en los procedimientos derivados de la reciente sentencia del Tribunal Supremo vaya acompañado de un incremento de efectivos, más medios materiales y protocolos de actuación claros que permitan a los agentes desempeñar su labor con plena seguridad jurídica y con la eficacia que exige una de las fronteras exteriores más sensibles de Europa.
La asociación reitera, además, la necesidad de que el Gobierno impulse las modificaciones normativas necesarias para adaptar la disposición adicional décima de la Ley Orgánica 4/2000 al nuevo escenario jurídico definido por el Tribunal Supremo, dotando de un marco legal claro y operativo a la actuación de los agentes.
Igualmente, AUGC vuelve a reclamar el reconocimiento de la Guardia Civil como profesión de riesgo y la declaración de Ceuta como Zona de Especial Singularidad, medidas plenamente justificadas por la excepcional presión migratoria, la peligrosidad del servicio, el desgaste físico y emocional que soportan los agentes y las especiales circunstancias que concurren en esta frontera.
AUGC agradece la disposición y receptividad mostradas por la secretaria general de UGT, durante el encuentro, así como su compromiso de trasladarle al Secretario General de UGT, Pepe Álvarez la situación actual y mantener una comunicación fluida con los representantes de los guardias civiles ante los retos que plantea este nuevo escenario jurídico y operativo.
Desde AUGC queremos expresar públicamente nuestro agradecimiento a Yolanda Aparicio por el respaldo y la sensibilidad demostrados hacia los guardias civiles y hacia el conjunto de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Su apoyo a quienes desempeñan su labor en primera línea de la gestión de la presión migratoria constituye un ejemplo de compromiso con los profesionales encargados de garantizar la seguridad de nuestras fronteras y el cumplimiento de la legalidad.
AUGC Ceuta continuará defendiendo los intereses profesionales de los guardias civiles, reclamando los recursos humanos y materiales necesarios, exigiendo la seguridad jurídica imprescindible para el desempeño de sus funciones y reivindicando el reconocimiento profesional que merecen quienes prestan servicio en una de las fronteras más complejas y exigentes de España y de la Unión Europea.