La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha presentado ante la Directora General de la Guardia Civil un escrito en el que solicita su intervención inmediata ante la falta de dotación de prendas de protección a los guardias civiles alumnos incorporados al periodo de prácticas. El documento, firmado el 21 de agosto por el secretario jurídico de la asociación y vocal del Consejo de la Guardia Civil, Eugenio Nemiña Suárez, constata que los alumnos continúan prestando servicio en la vía pública careciendo del traje de agua y del chaquetón reglamentarios.
Un problema estructural, no una incidencia aislada
AUGC ya trasladó esta situación en julio de 2026 mediante una comunicación de riesgo dirigida al Órgano y al Servicio de Prevención, cursada a través de la Oficina de Apoyo al Consejo de la Guardia Civil. La información procedía de diversas Comandancias, lo que, según recoge el propio escrito, evidencia «un problema estructural y generalizado» en la dotación de estos alumnos y no una disfunción puntual atribuible a una unidad determinada.
Un riesgo real y actual pese al verano
AUGC subraya que la estación estival no elimina la exposición: las temperaturas nocturnas descienden de forma acusada y se producen precipitaciones también durante el día. Los alumnos prestan servicio en la vía pública, en horario nocturno y a la intemperie, sin las prendas que las propias evaluaciones de riesgos genéricas de las unidades identifican como necesarias. La exposición se agrava, además, por tratarse de personal en periodo de formación, esto es, trabajadores especialmente sensibles por su falta de experiencia y de criterio consolidado para autoprotegerse.
Más de un mes de inacción
Transcurrido más de un mes desde aquella comunicación, a AUGC no le consta que se haya adoptado medida preventiva alguna. La realidad que se traslada a la asociación es que los alumnos continúan saliendo de servicio sin las prendas de las que carecen o utilizando prendas usadas que les prestan sus compañeros, prendas no asignadas, no ajustadas a su talla y de cuyo estado de conservación y capacidad de protección nadie responde. Una situación que, en palabras del escrito, no solo no elimina el riesgo, sino que «traslada indebidamente su cobertura a la solidaridad de los compañeros».
El retraso en el suministro no exonera del deber de protección
Frente a la explicación ofrecida desde la Administración (el retraso en la entrega del vestuario), AUGC responde con claridad: un problema de aprovisionamiento «no es causa que exonere del deber de protección». La demora en la dotación de un equipo de protección obliga precisamente a adoptar medidas preventivas alternativas mientras aquella no se materializa, no a mantener la exposición al riesgo hasta que el material llegue.
Existen medidas alternativas, inmediatas y sin coste
Lo que resulta especialmente difícil de comprender, señala la asociación, es que las medidas alternativas existen, son inmediatas y no comprometen el servicio. Al tratarse de personal en formación, mientras no se disponga de la ropa adecuada para el servicio en el exterior los alumnos pueden desarrollar su aprendizaje en cometidos dentro de las dependencias: instrucción, tramitación documental, atención en oficina o conocimiento de aplicaciones y procedimientos, contenidos todos ellos plenamente formativos. Caben asimismo la adecuación de horarios y turnos evitando la franja nocturna y los días de lluvia, o la reasignación temporal de cometidos. Ninguna de estas medidas exige gasto ni tramitación previa.
Un deber con amparo normativo expreso
El escrito sitúa los hechos de lleno en el ámbito de la prevención de riesgos laborales, que impone el deber de protección eficaz y la obligación de proporcionar gratuitamente los equipos de protección individual y que obliga a los órganos y servicios de prevención a valorar la comunicación recibida, verificar el riesgo y proponer las medidas preventivas procedentes.
Lo que AUGC solicita
La asociación pide a la Dirección General que intervenga de forma inmediata para que ningún alumno en periodo de prácticas preste servicio en el exterior careciendo del traje de agua y del chaquetón reglamentarios, adoptando entre tanto las medidas preventivas alternativas procedentes. Reclama además que se le informe de todas las actuaciones practicadas desde la comunicación inicial (entrada y registro, valoración específica del riesgo, informes elaborados, medidas propuestas e implantadas y, en su caso, los motivos de la inacción), así como del estado actual del suministro, con previsión de fecha de entrega y número de alumnos pendientes de dotación por Comandancias. Solicita también copia íntegra de todo lo actuado y el traslado del asunto a la Comisión de riesgos laborales del Consejo de la Guardia Civil, donde AUGC lo planteará en ruegos y preguntas.
Valladolid: AUGC pide a la Subdelegación del Gobierno que rectifique
El caso de Valladolid ilustra la dimensión del problema. Los alumnos incorporados a esa provincia comenzaron a prestar servicio sin cazadora ni traje de agua, disponiendo únicamente de dos polos de manga corta y dos de manga larga, pese a que la propia Oficina de Prevención de Riesgos Laborales de la Comandancia contempla la climatología adversa entre los factores de riesgo de la actividad de seguridad ciudadana y establece como medida preventiva que el personal descienda del vehículo con el vestuario y el equipamiento adecuados a las circunstancias térmicas y meteorológicas.
En la carta remitida a la Subdelegación del Gobierno, AUGC expresó su sorpresa por unas manifestaciones públicas que, en lugar de asumir la responsabilidad correspondiente, reprochaban a la asociación el hecho mismo de haber puesto de relieve una carencia real y objetiva. La asociación recordó que:
La condición militar de los guardias civiles no les priva de la titularidad de derechos laborales básicos y que mantener a los agentes trabajando a la intemperie sin protección, invocando un retraso administrativo, «no es una atenuante: es la confirmación de que el riesgo se conoce y, pese a ello, se asume».
Junto a la dotación urgente del vestuario, AUGC solicitó a la Subdelegación que el personal afectado no preste servicio en la vía pública expuesto a la climatología adversa mientras no se complete la dotación, y que se rectifiquen las manifestaciones públicas que atribuyen a la asociación una actuación improcedente por el mero hecho de denunciar una carencia acreditada.
AUGC recuerda, por último, que estos alumnos no se incorporan a las unidades para cubrir el déficit de plantilla, sino para continuar su formación. Y que aprender a instruir un atestado, a recoger una denuncia o a manejar SIGO no exige poner en riesgo su salud.