La Fiscalía Jurídico Militar adscrita al Tribunal Militar Central de Madrid, en sus conclusiones provisionales, solicita un año de prisión para el Comandante de la Guardia Civil que actualmente ejerce la jefatura de la 6ª Compañía (Sueca) de la Comandancia de Valencia. Los hechos se remontan a noviembre del 2011, cuando dicho jefe, entonces capitán, supuestamente agredió a un agente por haberse ausentado de su puesto durante unos minutos para ir al aseo.
A raíz de lo sucedido el Juzgado de Instrucción de Sueca dictó orden de alejamiento para el agresor, pero a pesar de que entonces la Jefatura de la Comandancia de la Guardia Civil de Valencia se comprometió a realizar una investigación “absolutamente seria y rigurosa y agregaron que una vez que ésta termine y haya conclusiones, se procederá en consecuencia, el citado Jefe fue acomodado en el despacho de otras dependencias oficiales para seguir ejerciendo el mando sin consecuencias internas de ningún tipo.
A pesar de su imputación, el citado Capitán ascendió al empleo de Comandante, por lo que la Asociación Unificada de Guardias Civiles, denuncia la doble vara de medir existente. En la práctica totalidad de las ocasiones en las que un miembro del Cuerpo de la Guardia Civil es procesado, el Ministerio de Defensa viene a acordar la suspensión en el ejercicio de sus funciones, lo que implica, entre otras cuestiones, la imposibilidad de ascender mientras se permanezca en esta situación. En este caso, el guardia civil agredido además de tener que abandonar su destino, ha sido sancionado con la pérdida de cinco días de haberes con suspensión de funciones por una falta grave por supuestos insultos a un superior, cuando el presunto agresor continúa con su deslumbrante ascenso.
Han sucedido incidentes de relevancia protagonizado por este mando, quien también fue denunciado por una mujer maltratada por amenazas, cuando se encontraba en las dependencias oficiales para solicitar amparo y protección del Cuerpo. También cabe recordar que sus dotes de mando originaron una fuga de profesionales en dicha compañía, tuvieron que solicitar cambio de destino para evitar el trato degradante, disciplina militar férrea y castigos económicos de retiradas de productividad a sus subordinados.
A consecuencia de dichos castigos económicos, que son utilizados como instrumentos de represalia contra aquellos guardias civiles que no se pliegan al mando, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo núm. 3 de Valencia, estimó el recurso interpuesto por un guardia civil de dicha Compañía de Sueca, que dejó de percibir el complemento de productividad correspondiente a seis meses, destinado a retribuir la actividad y dedicación extraordinaria en el desempeño de sus cometidos, por considerar arbitraria dicha retirada retributiva.