Un guardia civil fuera de servicio, afiliado a la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), fue agredido y víctima de un intento de robo en la madrugada de este domingo en el entorno del Muelle Cañonero Dato de Ceuta.
Según el relato del propio agente y la información recogida en el atestado, los hechos se produjeron en torno a las 04:30 horas, en las inmediaciones de la gasolinera Carranza. Un primer individuo le exigió dinero y, ante su negativa, insistió. Luego otras cinco personas, con dificultades para hablar castellano le asaltaron y agredieron. Fue entonces cuando el agente, ante la actitud claramente hostil de sus asaltantes, se identificó como guardia civil, les advirtió de que iba a dar aviso a la Policía Nacional y alertó de inmediato a la sala del 091.
Lejos de detenerse, el grupo (integrado por varias personas que se sumaron al primero) respondió a esa identificación intensificando la agresión, propinándole empujones, patadas y puñetazos antes de emprender la huida hacia la zona del puerto. El agente los persiguió mientras mantenía el contacto con la Policía Nacional, facilitando su localización.
Los presuntos autores fueron hallados poco después ocultos en las escaleras que comunican la rotonda de la Avenida de España con la barriada Junta de Obras del Puerto. Tres personas resultaron detenidas. Al menos dos de los presuntos implicados continuarían sin identificar.
Este dato no es menor: la agresión se produjo, y se agravó, después de que el agente se identificara como miembro de la Guardia Civil. Es decir, con pleno conocimiento por parte de los agresores de que estaban golpeando a un agente de la autoridad.
El guardia civil, que no ha causado baja médica, tiene señalado juicio rápido para mañana, 24 de agosto, a las 10:00 horas.
AUGC asume la defensa jurídica del compañero
Desde el momento en que se tuvo conocimiento de los hechos, AUGC contactó con el agente para interesarse por su estado y poner a su disposición los servicios jurídicos de la asociación, con el fin de que pueda ejercer la acusación particular desde el primer momento del procedimiento.
Esta personación resulta determinante no solo para la defensa de sus intereses en el juicio, sino también de cara a una eventual reclamación de responsabilidad patrimonial del Estado en caso de que los condenados resulten insolventes o de que alguno de los autores no llegue a ser identificado. Existen resoluciones judiciales que reconocen esa responsabilidad cuando la agresión guarda relación con la condición de guardia civil de la víctima, circunstancia que en este caso queda reforzada por el hecho de que el agente se identificara expresamente antes de ser golpeado.
AUGC recuerda que todas las personas detenidas están amparadas por la presunción de inocencia hasta que recaiga sentencia firme.
Ceuta está lejos de la normalidad
Este episodio no es un hecho aislado ni una anécdota nocturna. Es un síntoma. Ceuta arrastra una situación de presión sostenida sobre sus estructuras de seguridad, con plantillas tensionadas, servicios encadenados y una sensación creciente de desamparo entre los agentes y entre los propios vecinos.
Que un guardia civil se identifique como tal, anuncie que va a avisar a la Policía Nacional y aun así sea rodeado y golpeado en plena vía urbana describe con precisión el punto en el que nos encontramos. Cuando identificarse como agente de la autoridad no solo no disuade, sino que no cambia absolutamente nada, el problema ha dejado de ser puntual.
AUGC insiste en un mensaje que viene sosteniendo desde hace tiempo: la seguridad ciudadana en Ceuta no se resuelve con declaraciones institucionales, sino con efectivos, medios y planificación.
Lo que AUGC reclama
Refuerzo real de la presencia policial en Ceuta, con un incremento efectivo de catálogo y cobertura de vacantes que permita recuperar la presencia preventiva en las zonas más sensibles de la ciudad, especialmente en horario nocturno.
Medidas asistenciales urgentes para los agentes agredidos, que incluyan asistencia jurídica inmediata de oficio, acompañamiento en el procedimiento judicial y atención psicológica cuando resulte necesaria, sin que el agente tenga que costear su propia defensa.
Respaldo institucional expreso a los guardias civiles destinados en la Ciudad Autónoma, que trabajan en condiciones que en ningún otro punto del territorio nacional serían consideradas ordinarias.
Reconocimiento de la Guardia Civil como profesión de riesgo, una reivindicación histórica de AUGC que episodios como este vuelven a situar en el centro del debate.
Un plan específico de seguridad para Ceuta, dotado presupuestariamente y consensuado con las asociaciones profesionales, que aborde de forma estructural (y no reactiva) la realidad de la ciudad.
Nuestro compañero no está solo
AUGC traslada todo su apoyo al agente agredido, destaca su actuación ejemplar (se identificó, alertó a la Policía Nacional y colaboró en la localización de los presuntos autores pese a haber sido golpeado) y agradece al Cuerpo Nacional de Policía la rápida respuesta.
La asociación seguirá el procedimiento judicial hasta el final y acompañará al compañero en cada fase. Ningún guardia civil debe afrontar solo las consecuencias de una agresión sufrida por su condición de agente de la autoridad.