La barbarie terrorista siempre ha contado con el desprecio, la repulsa y el rechazo contundente y unánime de AUGC, la única asociación que siempre ha estado al lado de los guardias civiles y sus familias que, por desgracia, han vivido de cerca atentados de la banda terrorista ETA.
   
Una organización que no ha dudado en posicionarse públicamente contra las despreciables consignas de quienes creen que con la violencia serán capaces de acabar con el Estado de derecho y las libertades de los españoles.
AUGC ha apoyado de manera firme y consistente a todos aquellos compañeros que viven a diario rodeados por el temor que trata de imponer el terrorismo, ofreciendo asesoramiento, sustento humano, además de apoyo judicial.
De hecho, esta organización se ha personado como acusación particular en los procedimientos judiciales abiertos contra los atentados producidos en la Casa Cuartel de Burgos, Legutiano y Durango, el ocurrido en Palma de Mallorca y las actuaciones contra el comando Urruti y el entorno de Egunkaria, entre otras.
Y para que, no se borre su memoria, AUGC inició una campaña dirigida a todos los consistorios del país, en la que pedía que algunas calles tuviesen el nombre de guardias civiles asesinados por defender la democracia.
AUGC se ha desplazado en varias ocasiones al País Vasco para mostrar su repulsa y rechazo al terrorismo, organizando una manifestación en Vitoria y demostrando que el miedo nunca se apoderará de esta organización.
AUGC ha estado siempre al lado de las víctimas y de quienes soportan el dolor que provoca ETA. Situándose frontalmente en contra de aquellos que apoyan, excusan o justifican acciones terroristas, que deben generar la repulsa unánime de la sociedad. Y consecuentemente, como organización independiente y apolítica, formada por guardias civiles, no solo se niega a relacionarse con aquellos que no condenan sin paliativos el terrorismo etarra, que tanto daño nos ha hecho, sino que se mantendrá públicamente confrontada con aquellos que se sirven de la barbarie para acabar con la democracia y las libertades.
AUGC representa a más de 30.000 agentes, a quienes se debe y por cuyos derechos y libertades continuará luchando como hasta ahora, de manera apolítica e imparcial, sin aceptar presiones, ni chantajes de partidos políticos, organizaciones terroristas u otras asociaciones profesionales de la Guardia Civil, como APROGC, la asociación de los generales.
Además, obviará las difamaciones que tratan de menospreciar el trabajo y la trayectoria de la asociación mayoritaria del Cuerpo, a través de comunicados ruines, miserables e intencionados, difundidos por quienes tratan de postularse como los únicos defensores de las víctimas, cuando la trayectoria, no solo de AUGC, sino de todos los guardias civiles ha sido intachable en el rechazo al terrorismo.
Utilizan a las víctimas para tratar de ganar nuevos afiliados, algo que jamás hará esta organización que estará siempre junto a quienes sufren la brutalidad terrorista, apoyándoles, defendiéndoles y ayudándoles, pero nunca usará su nombre para emprender campañas de desprestigio.
Esta organización jamás amparará a terroristas, ni a quienes les defienden, pero tampoco aceptará como buenas las afirmaciones falsas e infundadas de otras asociaciones que solo pretenden ensuciar el nombre de AUGC, tratando de borrar su intachable trayectoria en defensa de la democracia.
Por ello, esta organización continuará por la senda marcada durante estos 20 años y su posicionamiento permanecerá inalterable, ya que es injustificable e irrazonable que alguien pueda dudar del rechazo rotundo de AUGC hacia el terrorismo.
Las dos décadas liderando el asociacionismo en la Guardia Civil es un aval suficiente como para obviar este tipo de comentarios, que solo tratan de denostar con ánimos de revanchismo a la decana de las asociaciones profesionales de la Guardia Civil, que siempre ha estado dando la cara por los guardias civiles y sus derechos profesionales. Allá donde nunca estuvieron los que ahora nos critican.