Desde AUGC lamentamos que una decisión de esta trascendencia se haya adoptado sin ofrecer información clara ni garantías suficientes a los guardias civiles y a sus familias. Asimismo, volvemos a denunciar que las asociaciones profesionales, representantes legítimos de los guardias civiles, hayan sido nuevamente excluidas de un proceso con importantes consecuencias para el personal y para el servicio que se presta a la ciudadanía. 

AUGC viene denunciando desde hace mucho tiempo una sucesión de decisiones que, en su conjunto, están suponiendo una progresiva pérdida de competencias, recursos y presencia territorial de la Guardia Civil.

No existe necesidad operativa alguna. No es normal que una de las unidades policiales de la Guardia Civil con mayor carga de trabajo de España, con más de 12.000 diligencias y más de 1.000 detenidos al año sea desmantelada de la noche a la mañana por razones técnicas. Se desmantela y hasta el momento no se hayan expuesto razones operativas suficientemente sólidas que justifiquen una decisión de esta magnitud, lo que genera serias dudas sobre los criterios que la sustentan. 

Y no es un hecho aislado: Roquetas se suma a una lista creciente de demarcaciones, sedes e instalaciones que la Guardia Civil va perdiendo sin explicación. Mientras se cierran cuarteles, por un lado, unidades de élite como OCON-SUR desaparece de un plumazo y la UCO soporta presuntas presiones e injerencias que ya investigan los tribunales por otro, esta decisión se suma a otras adoptadas en los últimos años que han supuesto la pérdida de unidades, competencias e infraestructuras. En conjunto, estas actuaciones generan una preocupación creciente sobre el futuro del despliegue territorial y de la capacidad operativa de la Guardia Civil. 

 El General jefe de Andalucía en una  visita exprés al cuartel de Roquetas confirma lo que AUGC venía denunciando: los 180 guardias civiles afectados serán cesados en sus destinos. Lo que va a ocurrir de manera inmediata se comunica con total claridad; lo que debería dar seguridad a las familias, en cambio, queda en el aire

Ni un solo plazo sobre el "proyectado" acuartelamiento de Vícar, ni una cifra sobre cuántos efectivos absorberá esa unidad, ni una palabra sobre cuántos guardias civiles quedarán fuera y serán dispersados por la provincia. Se habla de "estudios", de "transición ordenada" y de "soluciones que minimicen el impacto", pero no se ofrece un solo compromiso verificable. Para el cese, precisión quirúrgica; para el futuro de 180 familias.

Desde AUGC echamos en falta un posicionamiento institucional más firme por parte de la dirección de la Guardia Civil en defensa de los intereses de los más de 180 guardias civiles afectados que se han enterado por los medios de comunicación de decisiones que afectan a sus vidas y a las de sus familias. AUGC considera que una decisión de esta transcendencia requiere un liderazgo claro, una mayor implicación de los responsables de la institución y una comunicación transparente con los guardias civiles afectados.

 La prioridad debe ser ofrecer certidumbre a las plantillas, proteger sus derechos y garantizar la continuidad de un servicio esencial para la ciudadanía. 

 

Por ello, AUGC va a pelear por que se respeten todos los derechos de los guardias civiles afectados y de sus familias y, si es necesario, exigirá la adaptación de la normativa de destinos para evitar ese destierro. AUGC ya lo advirtió en la reunión mantenida el pasado 3 de junio en Sevilla con el General jefe de la Zona de Andalucía, donde la propia Jefatura reconoció que no hay fechas, que no se sabe qué va a ocurrir y que se trata de una decisión política que corresponde a la Secretaría de Estado de Seguridad. El General tampoco se entera de nada, como en el Gobierno.

 

AUGC hace un llamamiento a toda la ciudadanía de Roquetas de Mar y del Poniente almeriense a sumarse a la concentración convocada por las asociaciones profesionales el próximo lunes 13 de julio, a las 11:00 horas, frente al Puesto Principal de la Guardia Civil, en la calle Duque de Ahumada. Esta movilización no pretende enfrentar a unos cuerpos policiales con otros: defiende la continuidad de una unidad que lleva décadas garantizando la seguridad del municipio y exige transparencia a quienes deciden en los despachos lo que pagan los vecinos en la calle.

 

Los agentes de Roquetas no piden privilegios: piden respeto. Y AUGC estará a su lado, hasta que lo obtengan.